Las comisiones de Movilidad y Legislación aprobaron una delegación encubierta de facultades para que el Ejecutivo pueda aumentar el boleto de colectivo. La inexplicable posición de Acción Marplatense.
Como era de esperar las comisiones de Movilidad Urbana y Legislación Interpretación y Reglamento dieron luz verde a una nueva delegación de facultades al Departamento Ejecutivo para que sea el Intendente quien tenga la potestad de aumentar el valor del boleto.
Esta vez la delegación se extenderá hasta el 10 de diciembre de 2023, fecha en la que Montenegro finaliza su primer mandato.
Apenas pasadas las 11.00hs. los ediles que componen la comisión de Movilidad Urbana se reunieron en el recinto de sesiones, y luego de tratar algunos expedientes de ocasión, se adentraron en la iniciativa que concentraba la mayor atención de la jornada: el pedido de aumento de CAMETAP y el informe de la secretaría de Gobierno.
Fue el concejal del PRO Agustín Neme quien hizo uso de la palabra. En su alocución explicó algunos puntos del informe no vinculante ingresado al Concejo el viernes por la tarde y recalcó una vez más la inequidad en la distribución de subsidios, para luego indicar que el bloque oficialista estaba dispuesto a aprobar el aumento tal lo indicado por la secretaría de Gobierno.
Es importante destacar que el interbloque oficialista contaba con los votos para imponer su decisión.
Acto seguido el Frente de Todos expuso su voto negativo con argumentos más políticos que técnicos.
El concejal Vito Amalfitano fue el encargado de subrayar los aumentos otorgados durante la gestión Montenegro, que podrían llegar al 90% en los primeros meses de 2023 de aplicarse la nueva suba inmediatamente. El edil destacó nuevamente el rol de “comentador de la realidad” que según ellos asumió Montenegro y que parece ser uno de los ejes en los que descansará una potencial campaña de Fernanda Raverta. Además sugirió en más de una oportunidad que el oficialismo representa a un único sector en referencia a los empresarios del transporte.

Una vez finalizada la exposición del miembro informante del FDT, fue el momento de la intervención del concejal de Acción Marplatense Horacio Taccone, quien propuso delegar facultades al Ejecutivo por medio de un escuálido proyecto que, de más está decir, ya estaba circulando por las oficinas de todos los concejales previo al inicio de la reunión.
Básicamente las personas que se encontraban en el recinto y los poco más de 20 usuarios que seguían el debate por YouTube fueron testigos de una farsa que resultaría grotesca de no tener consecuencias tan graves.
Previo a formalizar su propuesta, el edil que responde a Gustavo Pulti enumeró una serie de incongruencias en el informe que elevó el Ejecutivo. Hizo mención a un error en el cálculo de los montos a descontar en concepto de crédito por el impuesto a los combustibles, también mencionó que el precio del combustible en el informe es de $225 mientras que en la solicitud de CAMETAP el valor es de $167 y por último también remarcó que había errores en el cálculo salarial de los choferes. Además enfatizó que no está de acuerdo con el consumo de combustible estipulado en los informes.
En otro contexto los dichos de Taccone debieron ser parte de una denuncia formal, o al menos derivar en una citación al secretario de Gobierno para que explique los groseros errores en el estudio del costo del Transporte Público. Pero nada de eso ocurrió.
Acción Marplatense propuso un proyecto que le brinda a aquellos que según ellos se equivocaron groseramente en la confección del cálculo de la tarifa del Transporte Público la herramienta para aumentar el precio del boleto. Eso sí, con el compromiso que se deberá proteger y asegurar una tarifa accesible para los usuarios, debido a la erosión sistemática de los ingresos fijos de la comunidad como consecuencia del índice inflacionario. Inexplicable por donde se lo analice.
Inmediatamente Neme recogió el guante y presuroso indicó que el oficialismo apoyaría la iniciativa de AM por la que también se encomienda al Departamento Ejecutivo a gestionar ante el Gobierno Nacional un tratamiento equitativo con el Área Metropolitana de Buenos Aires -AMBA en materia de subsidios al servicio de transporte público de pasajeros, como condición para hacer uso de las facultades que delegan con cierta vergüenza legislativa.
El acuerdo era evidente. La comisión fue tan solo una puesta en escena. El acuerdo al que arribaron el oficialismo y AM reúne las mayorías necesarias para su aprobación.
Una vez finalizada la farsa que se vivió en la comisión presidida por Guillermo Volponi, la comisión de Legislación, Interpretación y Reglamento se tomó no más de 5 minutos para dar despacho al proyecto de delegación encubierta de facultades que será aprobado por mayoría en el próximo plenario.

La delegación de facultades era la única salida para el oficialismo, y era de esperar que AM fuera la fuerza que le permita tomar ese atajo, pero los argumentos de Taccone invalidan su postura.
Es inconcebible que se denuncie la incompetencia del área técnica del Ejecutivo y nada pase. Nadie puede suponer que un mínimo tirón de orejas en una reunión de comisión será suficiente para que los errores, que casualmente en todos los casos generan mayores costos, sean subsanados sin que existan consecuencias.
La pereza del legislativo impide el abordaje integral de este tema y permite estás triquiñuelas que parecen superadoras. Los concejales asumen que bajó la demanda pero siguen sin buscar alternativas que reduzcan la cantidad de kilómetros ociosos y también aceptan que se hacen menos kilómetros que los dispuestos en los contratos, pero le otorgan a aquellos que deben controlar el incumplimiento la facultad para imponer una tarifa suponiendo que subsanarán esa omisión.
Es evidente que no existe voluntad para generar cambios en un año electoral.
Hace tan solo unos días Gustavo Pulti destacaba en una entrevista la importancia de escuchar a los vecinos y de ser transparentes. Pulti sabe que no es suficiente una campaña innovadora para volver a posicionarse. En esa entrevista también destacó la labor de Taccone, seguramente sabiendo que son muy pocos los que están atentos de lo que ocurre en el H.C.D. La política construye su propia realidad en donde los errores, no importa cuán groseros sean, terminan consagrados como aciertos.
Una nueva función del itinerante circo sobre ruedas que se monta en cada oportunidad en la que se discute el precio del boleto, que como anticipamos, siempre termina mal.