Realizaron una asamblea y determinaron que volverán a la “vieja” Zona Roja. “Sólo queremos llevar dinero a nuestras casas, ya que el Ejecutivo Municipal no ha ofrecido ninguna respuesta o alternativa laboral”, argumentaron.
Se cumple un año de la aplicación de la ordenanza que prohíbe la oferta de sexo en las puertas de las casas de los vecinos frentistas y el traslado de la “Zona Roja” a la zona del cementerio. Frente a ello las trabajadoras sexuales decidieron volver a ejercer en la avenida Luro.
“Las trabajadoras sexuales hemos decidido, en asamblea, volver a ejercer en la Avenida Luro. En paz, sin enfrentamientos con los vecinos, sin -esperemos- represión policial. Sólo queremos llevar dinero a nuestras casas, ya que el Ejecutivo Municipal no ha ofrecido ninguna respuesta o alternativa laboral y se ha olvidado por completo que somos sostén de hogar, tenemos hijes y familias a cargo”, indicaron en un comunicado.
En ese sentido remarcaron que “no podemos permitir que el intendente hable que trajo paz y tranquilidad a los vecinos y de nosotras como la otredad. Nosotras somos madres, hijas y sobre todo vecinas, vivimos en barrios y también tenemos derecho. No se puede hablar de una solución histórica para los vecinos, a quienes ahora `premian` con un Polo Tecnológico, cuando las personas travestis/trans somos una población que no supera los 35 años de vida y las pocas que lo logran, hoy se vuelven cada día más pobres. No podemos hablar de avance y progreso cuando se trata de una ordenanza que criminaliza a un sector que del Estado”.
Ante ello brindarán una conferencia de prensa este viernes 6 de octubre frente a la Catedral.
La ordenanza impulsada por el gobierno municipal circunscribió la nueva Zona Roja en la avenida 10 de Febrero desde Cacique Chuyantuya hasta Juan Cutay, en la zona sur de la ciudad y en una franja horaria que va desde las 22 hasta las 6 horas. A su vez fijó las penas con multas, con valores que van desde los $170 mil, y arrestos, de 5 a 30 días, para aquellos que incumplan la normativa.