Con una intervención directa del intendente Agustín Neme, el Ejecutivo municipal impulsó el desalojo y ordenó derribar los puestos con maquinaria propia tras el operativo por presunta infracción a la Ley de Marcas.
La feria municipal ubicada en la Rambla fue desmantelada durante la madrugada de este jueves tras una intervención directa del gobierno que encabeza el intendente Agustín Neme, en un contexto atravesado por el operativo federal realizado el día anterior en el lugar.
Según pudo saber LoQuePasa.net, la Justicia Federal había ordenado el secuestro de mercadería en el marco de una causa vinculada a la Ley de Marcas, pero no había definido el destino de los puestos instalados en el paseo comercial. En ese escenario, desde el Ejecutivo municipal se impulsaron gestiones para avanzar con el desalojo, decisión que terminó de concretarse horas más tarde.
El clima en la zona se tornó tenso durante toda la jornada, con protestas de los trabajadores que desarrollaban su actividad en la feria. La incertidumbre creció a medida que se desarrollaban los controles y se conocían las posibles medidas a adoptar.
Cerca de las 21, el intendente Neme encabezó la coordinación de un operativo integral desde el Centro de Operaciones y Monitoreo (COM), articulando la intervención de áreas de seguridad municipales, fuerzas provinciales y federales. Ese despliegue derivó, ya entrada la madrugada, en la demolición total de los puestos mediante el uso de una topadora perteneciente al municipio.
Las tareas se extendieron hasta alrededor de las 4 de la mañana, cuando finalizaron los trabajos que dejaron sin estructura a la feria emplazada a metros del Skate Park.

Cabe recordar que el miércoles se había llevado adelante un amplio procedimiento en el lugar, impulsado por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) junto a la Justicia Federal. Durante ese operativo, efectivos de Prefectura Naval supervisaron de manera simultánea todos los stands, mientras se restringieron accesos —incluso en sectores de playa— para evitar el traslado de mercadería.

En ese marco, los agentes inspeccionaron uno por uno los puestos con el objetivo de verificar el origen de los productos y detectar posibles irregularidades vinculadas a la comercialización de artículos apócrifos o sin autorización.
El desenlace, con la intervención municipal y la demolición de los puestos, abre ahora un nuevo capítulo en el conflicto, con interrogantes sobre la situación de los feriantes y el futuro de ese espacio en la Rambla.