El gobierno bonaerense y el ENARGAS oficializaron nuevos cuadros tarifarios. La luz aumentará 1,6% para usuarios residenciales en la Provincia, mientras que el gas tendrá una suba del 4% mensual en todo el país.
En la antesala del inicio de mes, se confirmaron nuevos aumentos en los servicios públicos que afectarán a hogares de toda la Argentina. A partir de mañana entran en vigencia las subas para la electricidad en la provincia de Buenos Aires y para el gas en el ámbito nacional, en lo que representa una nueva presión sobre los presupuestos familiares.
Desde el Ministerio de Infraestructura y Servicios Públicos bonaerense detallaron que el impacto en la tarifa eléctrica será, en promedio, del 1,6% para usuarios residenciales. La actualización alcanza a las distribuidoras provinciales EDEA, EDEN, EDES y EDELAP, además de las cooperativas eléctricas.
En números, un hogar de categoría N1 (ingresos altos) que pagaba alrededor de $41.500 mensuales pasará a desembolsar $42.160, mientras que una vivienda N2 (ingresos bajos) que abonaba cerca de $26.500, ahora recibirá una factura aproximada de $26.900. El ajuste comenzará a verse reflejado en las boletas de noviembre y diciembre.
En paralelo, el Ente Nacional Regulador del Gas (ENARGAS) publicó los nuevos cuadros tarifarios para Camuzzi Gas Pampeana, medida que se extiende al resto del país. El incremento se inscribe dentro del esquema de 31 actualizaciones mensuales consecutivas dispuesto por el Ministerio de Economía.
En la categoría R1, el incremento se traducirá en un 4% más por mes: el cargo fijo pasará de $3.210,44 a $3.341,16, mientras que el cargo variable subirá de 178,31 a 185,53 pesos por metro cúbico consumido. A este ajuste se suma la actualización del precio del gas en el punto de ingreso al sistema de transporte (PIST) y del adicional destinado a financiar el régimen de Zona Fría.
Desde la cartera económica que conduce Luis Caputo justificaron la continuidad del esquema: “resulta razonable y prudente mantener el sendero de actualización para noviembre”.
Con estas resoluciones, tanto el gobierno provincial como el nacional avanzan con un nuevo capítulo del proceso de recomposición tarifaria, en un contexto donde los usuarios ya arrastran meses de aumentos sucesivos en servicios básicos y transporte.