El familiar de la joven hallada asesinada en Punta Cantera reconstruyó las horas de desesperación que atravesó la familia, cuestionó la demora en la recepción de la denuncia y recordó las sospechas que surgieron durante la búsqueda.
La investigación por el femicidio de Johana Mailén Antonich continúa avanzando, mientras familiares de la joven de 24 años reconstruyen las dramáticas horas previas al hallazgo de su cuerpo en la zona de Punta Cantera. En declaraciones a distintos medios, Luis, tío de la víctima, relató cómo se desarrolló la búsqueda y aseguró que fueron los propios allegados quienes impulsaron las primeras recorridas en el lugar.
Según contó, decidió dirigirse a la zona luego de recibir el llamado de su hermana, preocupada porque Johana había dejado de responder mensajes. A partir de allí, comenzó a reconstruir sus últimos movimientos y logró contactar al remisero que la había trasladado hasta ese sector de la ciudad. Con esa información, inició una búsqueda que se extendió durante varias horas.
El hombre explicó que una fotografía enviada por la joven a su madre resultó determinante para regresar al lugar. Al identificar en la imagen una tranquera que coincidía con el sector que ya habían recorrido, los familiares volvieron a inspeccionar el área. “La policía llegó mucho después”, sostuvo.
Durante la búsqueda, Luis cuestionó además la respuesta inicial de las autoridades. Aseguró que la denuncia por la desaparición no fue tomada de inmediato y que les solicitaron regresar más tarde debido a que se encontraban atendiendo otro procedimiento. Según relató, esa situación provocó demoras en un momento que consideró clave.
El familiar también recordó episodios que despertaron sospechas entre quienes participaban del rastrillaje. Contó que mantuvieron contacto con dos hombres que se encontraban en el lugar y que les llamó la atención su comportamiento. “Los notamos nerviosos”, afirmó. Más tarde, dijo, volvieron a ver movimientos extraños en la zona y alertaron a los efectivos policiales que llegaron al lugar.
Además, señaló que uno de los hombres presentaba rasguños visibles en el rostro, un detalle que le resultó llamativo en medio de la búsqueda.
Finalmente, Luis definió a su sobrina como “una trabajadora” y aseguró que había acudido a la supuesta entrevista laboral con la intención de mejorar su situación. “Le pasó lo que le pasó por tratar de llenar la olla”, expresó con dolor.
Mientras tanto, la causa sigue su curso con dos sospechosos detenidos y distintas medidas de prueba destinadas a esclarecer las circunstancias del crimen.