El presidente del Consorcio Portuario, Marcos Gutiérrez, defendió las obras que se ejecutan en el puerto y cuestionó la idea de que el Estado deba correrse de la inversión en infraestructura. También advirtió por la crisis que atraviesa la actividad pesquera y el impacto del aumento de costos sobre el sector.
El presidente del Consorcio Portuario Regional de Mar del Plata, Marcos Gutiérrez, dialogó con LoQuePasa.net y trazó un diagnóstico crítico sobre la actualidad del puerto, aunque puso el foco en las decisiones de gestión y en la posibilidad de sostener obras públicas aun en un contexto económico complejo.
Gutiérrez diferenció entre “el contexto” que atraviesa la actividad portuaria y las decisiones que puede tomar el Estado para mejorar la infraestructura. En ese sentido, sostuvo que el sector pesquero fresquero atraviesa “un momento muy malo, muy delicado, muy negativo”, producto del incremento de costos vinculados al combustible, los seguros y otros componentes de la actividad.
Según planteó, esa situación repercute en toda la cadena productiva, desde los marineros y la estiba hasta los camioneros y las plantas de procesamiento. Además, cuestionó las políticas impulsadas por el Gobierno nacional y consideró que el sector pesquero viene recibiendo medidas que lo perjudican.
En paralelo, destacó las obras que lleva adelante el Consorcio Portuario para mejorar la operatividad. Remarcó que se comenzó por los sectores de mayor circulación y mencionó los trabajos realizados en los accesos a las terminales 2 y 3, por donde transitan buques congeladores y aquellos vinculados al comercio exterior.
Gutiérrez precisó que “en una primera etapa se invirtieron alrededor de $500 millones para intervenir más de 1.500 metros cuadrados” y adelantó que “se proyecta duplicar esa superficie en otro sector del puerto”.
El funcionario también marcó una diferencia con la situación de las calles de los barrios de la ciudad y sostuvo que esa problemática corresponde al Municipio. “Hay reclamos de barrio acá del puerto que dicen vení a arreglar la calle”, señaló, al tiempo que lamentó el deterioro de la infraestructura urbana.
De cara a su gestión, Gutiérrez planteó además una definición política: “Primero romper con la mirada esta de que la obra pública no existe, no sirve, no se tiene que hacer cargo el Estado, todo lo contrario”.
Finalmente, explicó que las obras se financian con los recursos que pagan los permisionarios por el uso del suelo y del agua dentro del ámbito portuario. Aseguró que aproximadamente el 80% de esos recursos se destina a mejorar servicios e infraestructura.
“Si hay compromiso y hay decisión política es posible llevar adelante la obra pública”, concluyó.