En su discurso se mostró confiado respecto de la chance de cambiar el resultado en octubre y el noviembre. “Esta noche fue el final del primer tiempo, nos queda el segundo tiempo, el alargue y los penales”, planteó.
Sergio Massa agradeció “a todos los que hicieron posible que millones de argentinos se expresaran en las urnas, votaran como votaran” y vaticinó un “nuevo escenario en la política” con tercios en lugar de grieta.
“Empieza en la Argentina a partir de anoche, semanas trascendentes”, adelantó, dando el puntapié inicial para plantear la defensa de los derechos de trabajadores, jubilados, la gratuidad de las universidades y la movilidad social ascendente.
“Empieza en la Argentina la discusión sobre si vamos a un mercado de trabajo con más derechos o con menos derechos. Si se eliminan o no las vacaciones pagas, si se elimina o no el doble aguinaldo, si se respeta o no los convenios colectivos de trabajo. Si va a haber trabajadores o esclavos”, sostuvo.
Para el cierre usó varias metáforas futboleras: dijo que transpirará la camiseta para ganar la presidencia y dio a entender que no está todo perdido.
“Vamos a seguir peleando hasta el último minuto porque estamos seguros que en la Argentina que viene el trabajo, la producción, la defensa de nuestros derechos y la educación pública tienen que ser valores que no se modifiquen, gobierne quien gobierne”, remató.