El presidente de la UCR Mar del Plata, Gustavo “Tato” Serebrinsky, reflexionó sobre los resultados electorales en CABA, el descontento social y la necesidad de escuchar a la militancia. En la previa del tradicional locro del 25 de Mayo, convocó a construir desde el territorio y la cercanía.
El presidente del comité local de la Unión Cívica Radical, Gustavo “Tato” Serebrinsky, analizó el escenario político nacional tras las elecciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y remarcó la importancia de escuchar más y hablar menos en tiempos de fuerte descontento social. “Me parece que este es un momento para tener la boca un poco cerrada por un tiempo y las orejas grandes”, sostuvo en diálogo con LoQuePasa.net.
En la previa del tradicional locro radical del 25 de Mayo que se celebrará el próximo domingo en Mar del Plata, el dirigente consideró que será una instancia clave para reencontrarse con la militancia y tomar nota de las inquietudes del electorado. “Fundamentalmente es para escuchar, porque me parece que hay que escuchar. Cuál es el pensar de nuestro militante, de nuestros amigos, de nuestros simpatizantes”, planteó.
Serebrinsky hizo hincapié en que el radicalismo debe estar atento al pulso social y no encerrarse en debates de cúpula: “A veces uno toma decisiones en mesas chicas o en el microclima de la política y no llega a leer el trasfondo de la realidad”.
El presidente de la UCR local también analizó los resultados de las elecciones en la Ciudad de Buenos Aires, donde el oficialismo porteño sufrió una fuerte derrota. “La elección de CABA marca un hito importante. Hubo un cambio claro de un sector de la sociedad que antes se veía representado por el PRO y hoy se identifica con La Libertad Avanza”, evaluó.
Sin embargo, el dato que más lo preocupó fue el bajo nivel de participación electoral: “Es muy llamativo que en CABA, donde históricamente vota mucha gente, solo haya participado el 53%. Esto manifiesta un malestar todavía latente en la Argentina, un gran malestar que no está siendo canalizado por ninguna fuerza política”.
En ese marco, Serebrinsky reivindicó el trabajo del radicalismo desde la base: “Nuestro partido sigue construyendo con lo que mejor sabe hacer, que es el territorio y la cercanía. En cada barrio, en cada ciudad, en cada provincia hay un radical, hay una organización radical. Tenemos presencia, tenemos intendentes, concejales, y un comité en cada rincón del país”.
Finalmente, reiteró que el desafío del radicalismo no es solo transmitir propuestas, sino también interpretar el reclamo social: “Hay que hacer llegar las ideas, pero sobre todo hay que saber escuchar. La política debe salir del microclima y volver a la calle, a la realidad”.