River Plate late y a la distancia le da cuerda al corazón de un barrio

River Plate late y a la distancia le da cuerda al corazón de un barrio

Este sábado 18 de julio el entrañable Club Atlético River Plate de Mar del Plata cumple 94 años de vida y en el marco de la presente pandemia del Covid-19 organizó un emotivo festejo virtual con sus socios y simpatizantes.

18 de julio de 2020

El Club Atlético River Plate amalgama desde su fundación, el 18 de julio de 1926, las mejores virtudes de una institución barrial que a partir del deporte cumplió un rol social determinante en la construcción de una comunidad con espíritu  solidario y con sentido de pertenencia. River mantiene inquebrantables los valores de aquellos soñadores, vecinos y vecinas de la zona de Alberti y Neuquén, que 94 años atrás, en el comercio del Señor Tufi Abraham, rubricaron con su firma el acta fundacional.

 

Sus primeros pasos fueron bajo el nombre de Sportivo Moral y allí  el fútbol fue la actividad predominante. El club en sus inicios jugaba  con un equipo representativo de la firma comercial Casa Muñoz. Luego pasó a llamarse definitivamente Club Atlético River Plate.

 

La joven institución barrial creció a pasos agigantados y gracias a la colaboración y al trabajo de socios, vecinos y comerciantes de la zona se logró  la adquisición de la propiedad de Bolívar al 4.600, sitio donde funcionó su sede hasta los años 70´. Posteriormente con la compra del predio de 26.000 metros cuadrados en Avenida Juan B. Justo y Teodoro Bronzini se mudó y se unificaron criterios organizativos para que toda la actividad residiera en el actual campo deportivo.

 

El pedagogo e historiador Pierre de Coubertain, llamado el padre de los Juegos Olímpicos de la modernidad,  sostenía  que “para que cien personas hagan ejercicios físicos, es necesario que cincuenta practiquen deporte y que veinte se especialicen. Para que veinte se especialicen, es necesario que cinco sean capaces de lograr resultados sobresalientes”.

 

River fue un buen alumno en este sentido y un buen ejemplo de prosperidad en la ciudad y con esfuerzo fue acrecentando el número de deportistas y de disciplinas. Hoy posee una cancha de fútbol mayor, dos canchas de sintético, dos canchas de tenis, y un polideportivo cubierto llamado «Juan Carnevalle», donde se realizan las actividades de hockey, fustal, patín artístico, fútbol infantil y patín derby.

 

La planificación dirigencial y el compromiso de cada uno de sus socios han permitido la anhelada construcción de dormis, espacio utilizado para la concentración y el hospedaje de diferentes delegaciones deportivas y culturales.  El salón de fiestas, auténtico icono social de los marplatenses, es uno de los más elegidos dada la reconocida trayectoria de quienes llevan adelante la organización de sus eventos.  Además, un café, un salón de usos múltiples, un sector de avanzado equipamiento, ideal para la escuela de taekwondo y artes marciales; y un gimnasio de sobrecarga, jerarquizan la actualidad de los Triperos. Hoy, en consecuencia, 800 jóvenes pasan a diario por la institución para practicar distintas disciplinas deportivas.

 

En los años 50´ River fue emblema futbolero en la ciudad y desde su entrañable Pradera enamoró a los simpatizantes del campeonato liguista. Con el paso del tiempo esa mística se mantuvo intacta y contagió a miles que casi setenta años después potenciaron la  vida de un club que trascendió lo estrictamente futbolístico. River es pura identificación con su historia, con sus colores, con una manera de pensar la vida con los otros, en sociedad. River  es un club barrial con un incondicional espíritu solidario.

 

A 94 años de su fundación, su presidente, Alejandro Yapuncic y todos los integrantes de la Comisión Directiva, trabajan a diario  para concretar nuevos proyectos, para consolidar los buenos logros alcanzados y para sumar nuevas voluntades en un barrio donde el club es un punto referencial de participación ciudadana.

 

River es un corazón rojo que cruza el pecho blanco y late al unísono junto a quienes aman sus colores, un corazón que expande ese pecho para reencontrarse con su gente en un abrazo interminable cuando esta dura pandemia se convierta en recuerdo, en pasado. River, muy a pesar de la cuarentena late y distante, pero muy unido a su gente, le da cuerda al corazón de un barrio.

 

Mario Giannotti

 

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