Mediante un comunicado manifestaron que "es obligación de los poderes públicos desalentar tales prácticas y este es nuestro reclamo". Además, dijeron: "No se sabe de dónde vienen, pero sí quien las trae".
A través de un comunicado, la Cámara Inmobiliaria de la Provincia de Buenos Aires repudio las usurpaciones de terrenos en el barrio Las Heras. “No se sabe de dónde vienen, pero sí quien las trae”, sostuvieron al principio del texto.
“De acuerdo a informaciones vertidas por el Intendente Montenegro, serian grupos que responden al MTE, cuyo dirigente a nivel nacional es Juan Grabois. Los usurpadores, serían personas que pretenden por ese medio obtener un espacio para instalar una futura vivienda; indigna el acompañamiento que esa reprochable metodología empleada ha tenido en el poder político en todo el ámbito de la Provincia de Buenos Aires, como La Plata, Guernica, La Matanza y Merlo entre otros”, apuntaron desde la Cámara que tiene como vicepresidente al marplatense Alejandro Acampora.
Por otro lado, indicaron: “Felicitamos a la Cámara de apelaciones y garantías en lo Penal de Mar del Plata, que en forma “express” revoco la decisión del titular del Juzgado de Garantías Nº 2, Dr. Saúl Roberto Errandonea y le ordenó la inmediata desocupación del predio”.
En ese sentido, el comunicado que llevó Alejandro Acampora, aseguró que “hechos como estos, llevan a esta Cámara a pronunciarse sobre esa cuestión, rechazando enfáticamente tales procederes reñidos con elementales normas de convivencia social que tutelan los máximos ordenamientos Nacional y Provincial. La Cámara, y los miembros que la integran, no desconocen la problemática relacionada con la legítima aspiración de todo ciudadano a acceder a una vivienda digna, pero esa aspiración, en el camino a su concreción, no puede violentar derechos de otros ciudadanos que también poseen legítimos intereses relacionados con su esfera personal, con su trabajo, la industria y el comercio”.
Por último, agregaron: “Es obligación de los poderes públicos desalentar tales prácticas y este es nuestro reclamo. Lo acontecido no resulta ser un buen ejemplo a imitar, pues vulnera las reglas de convivencia pre establecidas y su generalización traerá aparejará nefastas consecuencias que, mediante el imperio de la ley y la justicia, deben ser evitadas”.