Las quejas se centraban en la entrega de la unidad turística Playa Paradise y el avance de las obras de infraestructura en el complejo La Reserva.
Desde el Emturyc han decidido desestimar los reclamos presentados por grupos de vecinos y organizaciones ambientales. Las quejas se centraban en la entrega de la unidad turística Playa Paradise y el avance de las obras de infraestructura en el complejo La Reserva.
Los planteos vecinales argumentaban que las intervenciones en estas zonas del sur de la ciudad vulneraban el acceso público a la costa y representaban un riesgo para el ecosistema de dunas y acantilados. En particular, se cuestionaba la legitimidad de las concesiones otorgadas y el impacto ambiental de las construcciones permanentes en áreas consideradas protegidas por la comunidad.
Desde la Municipalidad aseguraron que los argumentos presentados por el espacio asambleario “se limitan a expresar disconformidad con la decisión adoptada, incorporando consideraciones y cuestionamientos de índole ambiental, sin acreditar la violación concreta de norma alguna ni la existencia de un perjuicio cierto, actual y jurídicamente relevante”.
Mientras que desde el sector privado y el municipio ven esta decisión como un paso hacia la modernización y generación de empleo en la zona sur, las asambleas vecinales ya han manifestado su descontento. No se descarta que los colectivos ambientales apelen la medida ante instancias superiores, manteniendo vivo el debate sobre el modelo de explotación de la costa marplatense.