Santiago Gutiérrez, asesor del Ministerio de Infraestructura bonaerense, defendió los trabajos en la Rambla frente a las críticas por su aspecto. “La intervención supera los $44.000 millones e incluye reparaciones estructurales que no se aprecian a simple vista”, dijo.
“Desde 1941 no se hace una obra de esta envergadura”. Con esa frase, Santiago Gutiérrez, asesor de la Jefatura de Gabinete del Ministerio de Infraestructura de la provincia de Buenos Aires, defendió la restauración de la Rambla de Mar del Plata y explicó por qué los trabajos no implican una transformación visible del paseo.
El funcionario respondió a los cuestionamientos que surgieron en redes sociales sobre el aspecto de la Plazoleta Almirante Brown, donde algunos usuarios señalaron que el lugar luce prácticamente igual que antes de la intervención. Frente a esas críticas, remarcó que el objetivo de la Provincia fue recuperar las características originales del conjunto arquitectónico y resolver problemas estructurales acumulados durante décadas.
“Es una obra de restauración, que vuelva a lo original”, sostuvo Gutiérrez, quien detalló que las tareas incluyeron reparaciones para evitar filtraciones de agua hacia el sector de cocheras, intervenciones en áreas deterioradas y la recuperación de las baldosas históricas, fabricadas especialmente para respetar el diseño original.
Según precisó, el deterioro existente también alcanzaba sectores que presentaban riesgos de derrumbe, por lo que una parte importante de los trabajos se concentró en áreas que no quedan expuestas a simple vista.
La intervención comprende unos 40.000 metros cuadrados y demanda una inversión superior a los $44.000 millones. De acuerdo con Gutiérrez, actualmente genera entre 80 y 100 puestos de trabajo.
“La obra continuará con la finalización de las escaleras, la restauración de los lobos marinos y nuevas intervenciones en los baños y sectores de la recova del Hotel Provincial”, dijo el funcionario en diálogo con Extra Radio.
Además, el funcionario planteó la importancia de establecer mecanismos de coordinación para garantizar el mantenimiento una vez concluidos los trabajos. El objetivo, señaló, es que la Rambla vuelva a ser motivo de orgullo para los marplatenses y conserve su valor como uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.