La jornada se realizó en los Talleres Textiles de la UTN Mar del Plata en el marco de la Fashion Revolution Week y reunió a estudiantes, graduados y docentes de la Tecnicatura Universitaria en Producción Textil para reflexionar sobre el rol social y ambiental de la industria.
Los Talleres Textiles de la Universidad Tecnológica Nacional fueron escenario de “Pulso Colectivo”, una jornada organizada por estudiantes, graduados y docentes de la Tecnicatura Universitaria en Producción Textil que puso en discusión uno de los temas más sensibles de la industria actual: el impacto social, ambiental y ético de la moda.
La actividad se desarrolló en el marco de la Fashion Revolution Week, el movimiento global que impulsa una transformación en la industria textil a partir de mayores estándares de transparencia, sostenibilidad y responsabilidad social. La iniciativa recuerda el colapso del Rana Plaza, ocurrido el 24 de abril de 2013 en Bangladesh, tragedia que dejó al descubierto las condiciones de explotación laboral y el daño ambiental presentes en gran parte de la producción mundial.
Uno de los aspectos destacados de la jornada fue el protagonismo estudiantil. Los alumnos de tercer año estuvieron a cargo de la organización integral del encuentro, desde la gestión hasta el desarrollo de los contenidos.
Durante la tarde se realizaron dos exposiciones centrales. La estudiante Yesica Vasis presentó la historia y los objetivos del movimiento Fashion Revolution, vinculando la problemática global con la realidad local. En tanto, el estudiante Gonzalo Hegi, conocido como Ghusttle, compartió un proyecto concreto de upcycling y circularidad aplicado a la comunidad, mostrando experiencias vinculadas a la reutilización textil y la producción consciente.
La propuesta fue posible gracias al trabajo conjunto de distintas cátedras de la carrera. Desde Estrategias de Comercialización, la docente María Silvina Mauricci impulsó la gestión y el liderazgo grupal; Milagros Bacciadone, desde Medios Expresivos I y II, aportó una mirada vinculada al diseño y la dimensión humana del proyecto; mientras que Noelia Ponce de León, desde Seminarios I y III, promovió el abordaje ético y estratégico del rol técnico dentro del sistema productivo.
“Personas con pulso, en el mismo lugar: así comienza toda transformación”, fue una de las frases que sintetizó el espíritu de la jornada.