Titulares de una vivienda involucrada en la construcción de la polémica torre de 35 pisos aseguran que no fueron representados en las críticas realizadas en el Concejo Deliberante y destacan el respaldo de los dueños de otro chalet patrimonial.
Susana San Martín y José del Cerro, propietarios de una casa ubicada en la manzana donde se proyecta la construcción de una Torre de 35 pisos, presentaron una nota ante el Concejo Deliberante en la que rechazan las críticas de algunos vecinos sobre el proyecto. En la misiva, a la que accedió LoQuePasa.net, los propietarios aseguran que no autorizaron a nadie a hablar en su nombre y remarcan que tanto ellos como los titulares del chalet histórico “La Robla” están a favor de la iniciativa.
“No hemos otorgado a nadie la autorización para que nos represente, por lo que cualquiera de las afirmaciones no pasan de ser opiniones personales, que no pueden tomarse como la expresión de todos los vecinos”, expresaron San Martín y Del Cerro en su nota. También denunciaron que “la fotografía de nuestra casa ha sido incluida en publicaciones de todo tipo sin autorización previa”.
Los propietarios detallaron que desde 2022, junto con los titulares de “La Robla”, comenzaron negociaciones con la empresa IMASA para incorporarse al proyecto. “Firmamos el contrato de fideicomiso junto a prácticamente todos los predios ubicados en la manzana”, sostienen, subrayando su respaldo a la construcción de la torre y afirmando que el proyecto “va a revalorizar la zona y la fisonomía de la costa marplatense”.
La nota también critica la intervención de vecinos en la comisión de Legislación del Concejo Deliberante, donde se discutió el proyecto. “No fuimos citados entre el grupo de vecinos que fueron a hablar. Hablaron de un proyecto que ignoramos hasta qué punto conocen, no saben cómo se gestó ni qué esperamos de él”, afirmaron.
Cabe recordar que la comisión de Legislación aprobó la construcción de una torre de 35 pisos y un edificio adicional de cinco en la manzana delimitada por las calles Alem, Aristóbulo del Valle, Falucho y Gascón. Aunque en la zona solo se permite un máximo de ocho pisos, el proyecto ya fue avalado en la comisión de Obras la semana pasada. Además, contempla la preservación y restauración del chalet patrimonial “La Robla” y otras viviendas de valor arquitectónico.
Sin embargo, el proyecto ha generado rechazo entre algunos vecinos y arquitectos, quienes sostienen que la nueva edificación pone en riesgo el entorno urbano y la identidad histórica del barrio.