La concejal de Acción Marplatense, Eva Ayala, presentó un proyecto para articular los distintos dispositivos de salud y mejorar la detección temprana, la derivación y el acompañamiento. “Pedir ayuda tiene que encontrar una respuesta”, sostuvo.
La concejal de Acción Marplatense, Eva Ayala, presentó un proyecto de ordenanza para crear un Sistema Municipal de Prevención, Asistencia, Seguimiento y Posvención de las Conductas Suicidas en el Partido de General Pueyrredon.
La iniciativa busca fortalecer la respuesta del Estado local frente a situaciones de riesgo, articulando los recursos ya existentes, como los Centros de Atención Primaria de la Salud (CAPS), el SAME, los dispositivos municipales de salud mental y las líneas de atención.
“Prevenir el suicidio no consiste solamente en decirle a alguien que pida ayuda. También implica construir un sistema capaz de detectar a tiempo, responder y sostener el cuidado después de una crisis”, explicó Ayala.
Uno de los ejes centrales de la propuesta es evitar que las personas queden sin acompañamiento al pasar de un dispositivo a otro. En ese sentido, plantea implementar mecanismos de “derivación protegida”, para facilitar el contacto efectivo con los servicios correspondientes y garantizar la continuidad de la atención.
“No alcanza con decirle a una persona dónde tiene que ir: hay que garantizar que llegue y que alguien siga acompañando”, afirmó la concejal.
El proyecto también contempla un seguimiento posterior para quienes hayan atravesado un intento de suicidio o una situación de alto riesgo, además de establecer una ruta pública y unificada que permita conocer los dispositivos disponibles y cómo actuar ante una emergencia.
La iniciativa pone especial atención en adolescentes y jóvenes. Según datos citados del Ministerio de Salud de la Nación, el suicidio fue en 2022 la primera causa de muerte por lesiones entre las personas de 15 a 24 años.
Por eso, la propuesta incluye capacitaciones destinadas a trabajadores de la salud, docentes, trabajadores sociales y referentes comunitarios y deportivos para favorecer la detección temprana y activar los circuitos profesionales.
Además, prevé la creación de un sistema de información que permita evaluar las situaciones detectadas, las derivaciones y los tiempos de acceso a la atención.
“No se puede mejorar lo que no se conoce. Necesitamos saber dónde se corta el circuito y por qué una persona que pidió ayuda puede terminar quedando nuevamente sola”, señaló Ayala.
La ordenanza también incorpora estrategias de posvención para acompañar a familias, escuelas, clubes y comunidades luego de un suicidio. “Una línea telefónica puede ser una puerta de entrada. Pero detrás de esa puerta tiene que haber un sistema capaz de responder”, concluyó.