La falta de consenso con La Libertad Avanza vuelve a demorar la presentación del Presupuesto municipal y la ordenanza fiscal-impositiva. El equilibrio fiscal, los límites al gasto y la polémica Tasa Vial aparecen como los principales escollos, en un contexto atravesado por la visita de Javier y Karina Milei y la mirada atenta del gobierno nacional.
El calendario político-financiero del Municipio de General Pueyrredon vuelve a estirarse. El Ejecutivo que encabeza Agustín Neme aún no presentó el Presupuesto 2026 ni la ordenanza fiscal-impositiva, una demora que ya acumula varias postergaciones y que tiene como trasfondo la falta de acuerdo político con La Libertad Avanza.
Desde el oficialismo reconocen que existen lineamientos del espacio libertario que no pueden desconocerse. Entre ellos, la exigencia de un presupuesto equilibrado, sin déficit y con límites estrictos al crecimiento del gasto, parámetros que condicionan el armado de los números y complican la ingeniería financiera de la comuna.
Uno de los puntos más sensibles es la Tasa Vial, creada durante la gestión del exintendente Guillermo Montenegro. Se trata de un tributo clave para las arcas municipales, ya que garantiza una recaudación constante y resulta fundamental para afrontar compromisos básicos aunque se trate de fondos afectados. Sin embargo, para La Libertad Avanza es un tema “delicadísimo” y, hasta el momento, no se logró una síntesis que permita su acompañamiento político.
A este escenario se suma un factor nacional que agrega presión: la anunciada visita del presidente Javier Milei a fines de mes, acompañado por su hermana y secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. La mala relación de esta última con Guillermo Montenegro coloca a Mar del Plata bajo una lupa especial del gobierno nacional, que sigue de cerca cada definición vinculada al presupuesto local y, en particular, a la ordenanza fiscal-impositiva.
Qué tipo de aumentos se proponen, sobre qué tasas recaerán y hasta dónde puede avanzar el Ejecutivo sin romper el delicado equilibrio político son interrogantes que hoy se analizan con extremo cuidado. Todo el arco oficialista es observado y evaluado en función de los pasos a seguir, lo que, en los hechos, termina demorando aún más la presentación formal de las herramientas clave para el 2026.
Mientras tanto, en el ámbito libertario predomina el silencio. Nadie en La Libertad Avanza, ni en público ni en conversaciones reservadas, se expresa sobre el futuro del Presupuesto o de la Tasa Vial. El hermetismo es absoluto y refuerza la incertidumbre.
Con este telón de fondo, el gobierno de Agustín Neme continúa dilatando los plazos, consciente de que sin el aval de los libertarios será imposible contar con Presupuesto y ordenanza fiscal-impositiva para el próximo año. Una definición que, por ahora, sigue atada a negociaciones políticas, tensiones internas y a la influencia directa del escenario nacional.