El Defensor del Pueblo, Marcelo Lacedonia, señaló que la negativa de cobertura, la interrupción de tratamientos oncológicos y el rechazo de afiliaciones son los principales conflictos que enfrentan los usuarios del sistema de salud. También alertó sobre el crecimiento de estafas digitales que afectan especialmente a los adultos mayores.
El Defensor del Pueblo de General Pueyrredon, Marcelo Lacedonia, expresó su preocupación por el volumen creciente de reclamos vinculados a la salud que llegan a la institución, particularmente por incumplimientos de empresas de medicina prepaga y determinadas obras sociales.
“Nosotros llevamos un año en la Defensoría y más o menos en noviembre instrumentamos el programa Defensoría de la Salud. Tenía que ver con esta idea de que el nivel de conflictividad que en general termina siendo judicializado, creímos que podíamos ser una herramienta válida para hacer una instancia de mediación y evitar la judicialización por un lado, y también que sea válida para aquella gente que ni siquiera llega a poder contratar a un abogado que tiene un amparo por temas de salud”, explicó.
Según Lacedonia, la mayor parte de los reclamos se originan en “la negativa de cobertura, cortes de tratamientos oncológicos o de enfermedades crónicas que por ahí antes eran cubiertos y de un momento para otro dejan de serlo”, dijo en diálogo con Extra Radio. En esa línea, subrayó que muchas veces las empresas argumentan dificultades por los altos costos de la medicina, lo que deriva en la interrupción de prestaciones fundamentales.
El funcionario precisó que también reciben quejas por “rechazos de afiliaciones de las prepagas en casos de enfermedades preexistentes” y advirtió que ese tipo de situaciones se repiten como un “común denominador” en la Defensoría.
Por otra parte, Lacedonia reconoció que, aunque no es una competencia directa del organismo, también se incrementaron las consultas vinculadas a estafas digitales. “El ciberdelito ha tenido una incidencia en las consultas, ahí sí que nosotros no tenemos competencia, pero sí somos orientadores. Incluso, en algunos casos donde vemos que la persona no tiene los recursos para realizar las denuncias, somos quienes las iniciamos. Fundamentalmente vemos adultos mayores, los más perjudicados”, remarcó.