Un informe elaborado por Data Género y la Facultad de Humanidades de la UNMDP expone las desigualdades y barreras que enfrenta el colectivo en el acceso a derechos básicos como salud, vivienda, empleo y educación.
La organización Data Género, en articulación con el Área de Género y Sexualidades de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional de Mar del Plata, presentó el primer informe local que releva las condiciones de vida de personas LGBTI+ en el Partido de General Pueyrredon. El estudio aporta datos inéditos sobre acceso a derechos, situación habitacional, experiencias de violencia y discriminación, así como inserción laboral y educativa.
Según publicó el Portal de la Universidad, la investigación se basó en encuestas a 130 personas, en su mayoría argentinas (95%), aunque se incluyeron migrantes de otros países latinoamericanos, quienes en su totalidad cuentan con residencia regular. La principal motivación para migrar, según indicaron, fue la posibilidad de vivir con mayor libertad su identidad de género u orientación sexual, algo que los equipos técnicos atribuyen a las políticas de reconocimiento de derechos vigentes en Argentina.
En términos etarios, el grupo más representado fue el de entre 30 y 39 años, una sobrerrepresentación atribuida tanto a la red de contactos de quienes realizaron el relevamiento como a las limitaciones para acceder a personas menores de 20 o mayores de 60 años, debido al receso educativo y la escasa presencia de organizaciones que trabajen con adultos mayores LGBTI+.
Sobre la situación habitacional, el 58% reside en casas o PH, mientras que el 37% lo hace en departamentos. Si bien la mayoría habita viviendas de dos o tres ambientes, un 12% vive en monoambientes, y un pequeño porcentaje en pensiones. La dimensión afectiva revela que el 46% de les encuestados está soltero, un 45% en pareja y el 8% en otras situaciones. Solo el 22% de quienes están en pareja están casados, y apenas 12 personas declararon tener hijos.
El nivel educativo se destaca por encima del promedio del municipio: el 39% completó la secundaria, el 17% alcanzó estudios terciarios, el 14% una carrera universitaria y el 15% realizó posgrados. Desde el equipo de investigación se advierte que esta alta formación está vinculada a la cercanía con el entorno universitario, y que aún es necesario analizar cómo esta formación impacta (o no) en las oportunidades reales de inserción laboral.
En materia de salud, el 56% declaró tener obra social, un 17% cuenta con prepaga particular y otro 13% accede a cobertura médica a través del monotributo. Apenas un 14% depende exclusivamente del sistema público. Estas cifras, aunque más alentadoras que el promedio general del distrito, todavía reflejan una fragmentación significativa en el acceso.
Uno de los datos más preocupantes surge del análisis laboral: si bien el 90% trabajó durante la semana previa al relevamiento, casi la mitad (48%) tiene más de un empleo. El 62% está en relación de dependencia, el 18% es monotributista y el 15% trabaja de manera informal. Entre quienes no tienen empleo, la principal barrera es la dificultad para conseguirlo.
El informe no solo traza un mapa estadístico del colectivo LGBTI+ en Mar del Plata, sino que también visibiliza las tensiones entre derechos reconocidos por la legislación y las condiciones reales de vida, en un contexto donde la discriminación, el esfuerzo excesivo para sostenerse económicamente y las dificultades en el acceso a servicios básicos siguen siendo parte del día a día para muchas personas del colectivo.