Ana Laura Vulcano, de la Mesa del Diálogo por la Dignidad de las Periferias, señaló que detrás de las estadísticas hay personas sin trabajo, familias con dificultades para alimentarse y una mayor demanda de asistencia. “Nos conmueve es la realidad”, sostuvo.
Las cifras oficiales muestran una reducción de la pobreza en Mar del Plata, pero desde los sectores que trabajan diariamente en los barrios advierten que ese descenso no necesariamente refleja lo que sucede en las calles. En ese sentido, Ana Laura Vulcano, coordinadora de la Mesa del Diálogo por la Dignidad de las Periferias, que depende de la Iglesia, planteó una mirada diferente a partir de la realidad que observa en distintos puntos de la ciudad.
Según los datos difundidos por el INDEC, la pobreza alcanzó al 20,4% de la población durante el primer semestre del año, unas 137 mil personas, frente al 27,5% registrado en el mismo período de 2025. Sin embargo, Vulcano sostuvo que el análisis no puede quedar limitado a los porcentajes.
“Como siempre, no vamos a discutir los números porque la verdad que no tenemos la capacidad del conocimiento de poder discutir una encuesta y demás. Lo que sí tenemos es la experiencia de leer la realidad y de estar en la realidad”, señaló.
En esa línea, describió un escenario que, según su experiencia, continúa siendo crítico. “En Mar del Plata esta baja de las porcentajes nos puede llamar la atención, pero lo que nos conmueve es la realidad”, afirmó en diálogo con Extra Radio.
Vulcano mencionó como ejemplo la cantidad de comercios cerrados que pueden observarse en distintos sectores de la ciudad y vinculó cada cierre con historias concretas de personas que pierden su fuente laboral. “No es un número solamente”, remarcó.
La situación, sostuvo, se profundiza al ingresar a las periferias, donde “hay mucha gente que no solamente está sin trabajo, sino que le cuesta muchísimo poder tener la comida”.
La referente también señaló que en el Hogar de Cristo se entregan alimentos diariamente a unas 40 o 50 personas y advirtió sobre el aumento de quienes concurren al predio de residuos en busca de sustento.
Para Vulcano, la discusión sobre los indicadores debe complementarse con una mirada directa sobre lo que ocurre en los barrios. “Lo importante es mirar la realidad”, insistió.