Solicitan modificar la fórmula de actualización del capital adeudado en virtud que se dan casos donde el mismo está duplicando y hasta triplicando en su valor, al capital original. La Defensoría del Pueblo aseguró que se multiplican las quejas de marplatenses afectados.
Los Defensores del Pueblo Daniel Barragán, Fernando Rizzi y Luis Salomón, insistieron ante el Banco Central de la República Argentina al instarlo a que elabore una solución definitiva para modificar esencialmente la fórmula de actualización del sistema de créditos Hipotecarios bajo modalidad UVA, de modo tal que se conserve la relación entre las cuotas, el capital y la capacidad de pago de los usuarios.
“Esa es la forma de hacer sustentable el sistema, y teniendo en especial consideración la relación de consumo que vincula jurídicamente a tomadores y bancos, y la aplicación de los principios irrenunciables que nacen de la misma”, señalaron los funcionarios.
Además, solicitaron un límite al monto del capital adeudado en virtud de que se dan casos donde el mismo está duplicando y hasta triplicando en su valor, al capital original
“Se han presentado en la Defensoría del Pueblo numerosos tomadores de créditos Hipotecarios bajo modalidad UVA, a los fines de solicitar la elevación de su preocupación, a los fines de encontrar una solución definitiva a la problemática que acarrean este tipo de créditos para todas aquellas familias que tomaron un crédito bajo esta modalidad”, remarcaron.
La crisis de viviendas que atraviesa nuestro país desde hace años, con la consecuente dificultad de acceder a un techo, motivó que en el año 2016 el gobierno nacional impulsara una nueva modalidad de créditos (novedosa para el país) bajo la modalidad UVA (Unidad de Valor Adquisitivo), que a diferencia de los créditos tradicionales, tienen una tasa de interés muy baja, pero que su capital se ajusta de acuerdo al nivel de precio al consumidor (inflación).
Al momento de la creación de estos créditos, el país tenía en promedio una inflación del 24% anual, y esta herramienta (creada e impulsada por el Estado) era la única forma de acceder a una vivienda única y permanente.
En el año 2018 se desató en el país una crisis económica y una corrida cambiaria muy importante que rompió con todos los pronósticos sobre el valor del dólar y sobre el índice de inflación, que llevó a un alza general de precios del 48% anual (la mayor inflación desde 1991). La alteración desmedida de las variables que componen la fórmula de reajuste de las cuotas impactó de manera significativa en el monto mensual de las mismas.
“Se hace evidente que la fórmula de actualización no toma en cuenta la variación de los salarios conforme al ritmo de pérdida de valor de la moneda, motivo por el cual las cuotas comenzaron a representar una proporción cada vez mayor de los ingresos de los tomadores. Por otro lado, la actualización impacta también en el capital adeudado, incrementándolo en forma desmedida y contribuyendo a la vez a la prolongación del plazo de devolución del préstamo”, explicaron los Defensores.
En otras palabras, los tomadores: afrontan cuotas más altas que implican un fuerte impacto en sus ingresos, deben cada vez más capital y por un plazo mayor.
A la fecha son más de 100.000 las familias en todo el país que atraviesan serias dificultades para hacer frente al pago de dicho crédito, muchas de las cuales han perdido el trabajo, y como último recurso han tenido que vender la propiedad para poder sacarse de encima el peso de la deuda.