El fiscal Pettigiani describió los roles que tenía cada integrante de la banda y repasó las tareas de investigación que permitieron ascender en la cadena de responsabilidades. Solicitó el decomiso de cuatro vehículos, un inmueble, más de 23 mil pesos y 9.400 dólares.
En el inicio de la instancia de alegatos, el Ministerio Público Fiscal dio por comprobada ayer la participación de una mujer y cuatro varones en la compra y venta de cocaína, que la organización distribuía a modo de delivery en distintos puntos de Mar del Plata, pero con base en la zona sur, al menos entre agosto de 2017 y septiembre de 2018, cuando se realizaron los allanamientos. Las penas pedidas van de cuatro a ocho años de prisión, y la solicitud incluyó también el decomiso de cuatro vehículos, un inmueble y dinero en efectivo.
De esta manera, el fiscal general Juan Manuel Pettigiani, requirió las penas más altas por comercio de estupefacientes agravado para la pareja integrada por Joel Guillermo Mega y Carla Soledad Darguibel -acusados de ser los líderes de la organización-, quienes habrían contado con la colaboración de Federico Oscar Enrique Castiglioni, Pedro Oscar López y Damián Armando Roldán. Para los dos primeros solicitó cuatro años de prisión por considerarlos partícipes secundarios del delito de comercio de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas en forma organizada; mientras que para Roldán pidió cinco años por su participación secundaria en la organización narcocriminal, en concurso real con el delito de coacción.
Por otra parte, el representante del Ministerio Público Fiscal tuvo por probado en esta etapa del debate que Jorge Antonio Rubiani se relacionaba exclusivamente con Mega para la comercialización de estupefacientes, para lo que viajaba al conurbano bonaerense en busca de proveedores. Sin embargo, su canal de venta no era la misma organización que está siendo juzgada, sino que estimó que contaba para ello con la colaboración de su familia en el barrio Acantilados, y más de una veintena de llamadas interceptadas y material secuestrado al momento del allanamiento así lo demostrarían. Dada la reconstrucción de los hechos en el debate, el fiscal pidió para Rubiani seis años prisión por considerarlo autor del delito de comercio de estupefacientes, pero no por su participación en la organización juzgada.
A su vez, Pettigiani solicitó el decomiso de un automóvil Volkswagen Gol y una camioneta Mitsubishi Montero en los que Mega se trasladaba de manera indistinta para concretar los encuentros pautados con los consumidores, y del inmueble del barrio Punta Mogotes donde residían el líder y la líder de la banda, en el que se secuestró la cocaína y desde donde se vendía también material estupefaciente. A su vez, postuló el decomiso de un Volkswagen Vento utilizado por Rubiano para desplegar las maniobras imputadas, en tanto no tenía ninguna actividad lícita que justifique su posesión; y un Chevrolet Corsa que funcionaba como “auto rural” y que López utilizaba para hacer entregas de estupefacientes. Por otro lado, el MPF requirió el decomiso del dinero secuestrado en los distintos allanamientos, que suma en total 23.545 pesos y 9.400 dólares.