El hecho se produjo durante la madrugada en las calles Berutti y 180, cuando un niño que conducía una moto robada fue interceptado por la policía tras una breve persecución. La moto había sido sustraída en agosto.
Alrededor de las 3:00 de la madrugada, personal del Comando de Patrullas visualizó a un joven a bordo de una moto 110cc sin patente en la intersección de las calles Berutti y 180. Ante la intención de los oficiales de identificar al conductor, este decidió darse a la fuga, desatando una breve persecución.
La persecución concluyó en la esquina de Berutti y Bolivia, donde el conductor, al perder el control del vehículo, cayó sobre la cinta asfáltica. Tras el incidente, se constató que la moto tenía un pedido de secuestro activo desde el mes de agosto. Lo que sorprendió aún más a las autoridades fue que el conductor resultó ser un niño de tan solo 12 años.
El menor fue puesto a disposición del fiscal de menores, Dr. Marcelo Yáñez Urrutia, quien dispuso que el niño fuera entregado a su madre, que se presentó en el lugar. La moto fue incautada por las autoridades.