El equipo marplatense dominó de principio a fin y derrotó 115-90 a Hispano. Con esta victoria cerró esta primera fase del Súper 20 con récord de 4-1. Marín fue el goleador con 24 puntos.
El encuentro comenzó peleado durante los primeros cuatro minutos. Luego que Hispano se ponga 12-10 en 5:20, Peñarol sacó a relucir su juego y con un parcial de 12-0, quebró el cuarto recuperando, corriendo la cancha con decisión para ponerse 22-12 en ventaja. Por una falla en el reloj, el partido se detuvo diez minutos y en el regreso el Milrayitas se fue al primer descanso manteniendo la diferencia por 28-18.
En el segundo segmento, Ramella movió el banco y extendió el buen momento de Peñarol. Con la frescura de Valinotti y Monacchi, sumado a la gran defensa interna de Thornton, el Milrayitas llegó a sacar 14 (38-24), obligando a Huarte a pedir minuto. Peñarol no aflojó pese a algunas apariciones de Gomez en mitad del cuarto, y se fue al vestuario con una ventaja de 55-42.
Buen arranque tuvo Hispano en el complemento, acortando a 8 la diferencia en los primeros dos minutos, hasta que Bruno Sansimoni (figura del primer tiempo) respondió con un triple. Inmediatamente, con apariciones de Marin y Buemo, Peñarol se alejó 68 a 49, con gran aporte de Lockett. Se mantuvo la superioridad del conjunto marplatense a lo largo del tercer cuarto y se fue al último descanso con 20 de ventaja, 83 a 63.
En la última etapa, Ramella puso en cancha a los cinco campeones de la Liga de Desarrollo y demostraron otra vez estar a la altura. Gran pasaje de Franco y Bednarek en el inicio, con determinación, para mantener la ventaja de 20 en los primeros minutos. Cuando Hispano se acercó a 11, apareció Federico Marín y con su experiencia, logró llevar a su equipo a la victoria con tranquilidad. Con muchos puntos en la pintura, errores muy seguidos del rival y gran trabajo en equipo, Peñarol ganó con autoridad, de principio a fin.