Así lo afirmó el titular del Centro de Industriales Panaderos de Mar del Plata, Carlos Monzón, quien se refirió a las consecuencias económicas por la pandemia del coronavirus. "Se vende el 30% de lo que se vendía antes del virus", dijo.
El titular del Centro de Industriales Panaderos de Mar del Plata, Carlos Monzón, afirmó que las consecuencias económicas a raíz de la cuarentena decretada por la pandemia del coronavirus, significará el “el principio del fin para la industria”, pero “el fin ya para muchos comerciantes”.
En diálogo con Loquepasa.net, afirmó que si bien el sector estuvo permitido para trabajar durante el aislamiento, “se está trabajando a un 30% de lo que eran las ventas” antes del brote. Con respecto al nivel de consumo, dijo: “Prácticamente pan y nada de confiterías, sandwicherias y pastelerías. Se va sobrellevando, es una situación que nunca se había vivido”.
Acerca del cumplimiento de los sueldos, el referente del sector, planteó que muchos encargados “estaban organizados para marzo pero los principales problemas van a aparecer en los primeros días de mayo”. “Ahí es donde se va a formar el problema de empezar a descartar lo que se puede y lo que no se puede pagar”, añadió.
“El panorama puede ser el principio del fin para la industria, pero para mí ya fue el fin para muchos comerciantes, que es lo más triste de todo”, analizó.
Según Monzón, de los 1200 trabajadores que se desempeñan en el rubro en la ciudad, actualmente trabajan 400. “Nos llevará mucho tiempo revertirlo”, planteó.
En tanto, aseguró que “está todo el mundo muy preocupado porque ese está empezando a romper la cadena de pagos”. También cuestionó “los problemas” que existen para tomar contacto con los bancos en busca de asistencia.