La polémica se desató tras la realización de una fiesta nocturna en el principal museo de Mar del Plata. Desde UxP denunciaron una “banalización” del legado cultural, mientras el intendente defendió la iniciativa como una forma de revitalizar el patrimonio. “Pasó de ser un conjunto de oficinas de empleados del estado a una máquina de vender sushi y carne braseada”, dijo.
La emblemática Villa Victoria, uno de los principales museos de Mar del Plata, volvió a ser epicentro de un fuerte cruce político. Durante el fin de semana, el espacio cultural con un alto valor patrimonial fue utilizado para una fiesta nocturna, lo que provocó duras críticas de la oposición hacia el intendente Guillermo Montenegro.
Mariana Cuesta, presidenta del bloque de concejales de Unión por la Patria, cuestionó duramente la decisión del gobierno municipal. “Pobre Victoria Ocampo. Su casa, símbolo de cultura y pensamiento crítico, ahora es para Montenegro solo una ‘máquina de vender sushi y carne’”, señaló la edil. Además, apuntó contra el oficialismo: “¿Qué diría si viera cómo la derecha más bruta y ordinaria banaliza su legado? Ya basta, ¿no?”.
En respuesta, el intendente Montenegro utilizó sus redes sociales para defender la realización de eventos privados en el histórico espacio. “Lo que solía ser solo un recuerdo de excursión escolar ahora es el escenario de eventos privados que convocan gente, que generan dinero y, sobre todo, que reviven a la casa”, expresó.
Montenegro subrayó que la iniciativa busca darle nueva vida a Villa Victoria. “Pasó de ser un conjunto de oficinas de empleados del estado a una máquina de vender sushi y carne braseada, con postres regionales y botellas de vino. Así se revive un patrimonio”, destacó.
El cruce refleja las profundas diferencias entre oficialismo y oposición respecto al manejo del patrimonio cultural de la ciudad. Mientras el gobierno local defiende la apertura de estos espacios como una oportunidad para atraer recursos y promover el turismo, desde la oposición critican lo que consideran una mercantilización de los bienes culturales.