La protesta volvió a paralizar el ingreso y egreso de camiones. Los trabajadores denuncian incumplimientos de compromisos asumidos tras la última medida de fuerza y reclaman mejores condiciones laborales y de seguridad.
A menos de diez días del último conflicto, recicladores informales volvieron a bloquear este martes el ingreso al predio de disposición final de residuos, una medida que impide la circulación de los camiones de las empresas de higiene urbana y que podría repercutir en el servicio de recolección domiciliaria.
La protesta, que incluyó la quema de neumáticos, reedita una serie de reclamos que los trabajadores ya habían planteado durante el corte realizado días atrás. Según denunciaron, las respuestas prometidas por las autoridades nunca llegaron.
“Nos prometieron entre diez y doce puntos y no cumplieron”, cuestionaron los manifestantes, quienes reclaman mejores condiciones laborales, elementos de protección, mayor seguridad y la presencia de una ambulancia en el predio.
El conflicto se profundizó luego de que los recuperadores denunciaran que maquinaria del complejo cubrió con residuos materiales reciclables que habían sido separados y acopiados por los trabajadores. José Martín Romero, uno de los referentes del sector, aseguró que se trata de una situación reiterada que afecta directamente sus ingresos.
“Muchas veces dejamos la mercadería de un día para el otro y cuando volvemos está tapada. Ya me pasó once veces”, afirmó en declaraciones a Canal 8.
Romero sostuvo además que, tras levantar la protesta anterior, ninguno de los reclamos recibió respuesta. “Pedimos inspecciones, más seguridad, una ambulancia, seguro y ropa de trabajo. No tenemos ni guantes ni borcegos”, señaló.
El referente también pidió disculpas a los vecinos por las consecuencias que pueda generar la medida y advirtió que, si el bloqueo se extiende, la basura comenzará a acumularse en distintos sectores de la ciudad. Asimismo, defendió la tarea que realizan los recuperadores y destacó su aporte al sistema de tratamiento de residuos. “Nosotros achicamos el impacto ambiental de la ciudad. Pedimos que nos dejen trabajar”, expresó.
Los manifestantes anticiparon que mantendrán el corte con carpas y ollas populares hasta obtener respuestas, en un escenario que vuelve a poner en tensión el funcionamiento del predio y amenaza con generar complicaciones en la prestación del servicio de recolección.