Ayala detalló dos episodios recientes que reflejan la crisis del servicio. Según denunciado, este lunes una ambulancia del SAME acudió a un accidente en la Ruta 226 sin médico a bordo. Fueron el chofer y el enfermero quienes, ante la gravedad de la situación, debieron solicitar una segunda unidad con la dotación adecuada. «Trasladaron a dos personas, de las cuales una falleció al llegar al Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA). La otra está internada», precisó.
Asimismo, señaló que el sábado se registró una situación similar en la Ruta 2, cuando el SAME acudió a otro siniestro con una ambulancia sin médico. «Trasladaron al paciente con heridas graves, que terminó en quirófano», denunció Ayala, poniendo en duda la capacidad del municipio para garantizar un servicio de emergencias adecuado.
El edil cuestionó la gestión de la Secretaría de Salud municipal, asegurando que «no hay ninguna razón técnica, profesional ni, mucho menos, ética para que sigan negando los problemas graves del SAME». En ese sentido, reveló que de las 11 ambulancias con las que cuenta el sistema, «apenas la mitad está en funcionamiento y, en el mejor de los casos, solo cuatro están operativas». Además, advirtió que en muchos casos el servicio no cumple con la dotación profesional exigida por las normativas, que establece la presencia obligatoria de un médico, una enfermera y un chofer en cada unidad.
Desde el Ejecutivo municipal no se pronunciaron aún sobre las denuncias, aunque en reiteradas oportunidades han defendido la operatividad del SAME y descartado una crisis estructural. Sin embargo, las críticas de la oposición y los reclamos de los vecinos sobre demoras y falta de recursos siguen en aumento.