Lo dijo Fernanda Génova, referente de Asamblea por un Mar Libre de Petroleras, tras conocer le fallo de la justicia marplatense que mantuvo la cautelar que impide la exploración sísmica. “Este fallo reconoce la voz de las comunidades”, agregó.
El Juzgado Federal N°2 de Mar del Plata dictaminó que se mantenga vigente la medida cautelar que impide las operaciones de exploración sísmica en los bloques CAN 100, 108 y 114 de la Cuenca Argentina Norte, frente a las costas de Mar del Plata.
La justicia consideró que la declaratoria de impacto ambiental presentada por Equinor y aprobada por el Ministerio de Ambiente no solo no cumple con los requisitos exigidos por la justicia, sino que explícitamente reconoce un daño a la ballena Franca Austral y el ecosistema marino.
Asimismo, alegó que el informe de la empresa carece de datos científicos suficientes en relación al análisis de biodiversidad, es decir que hay riesgos de afectación que no están ni siquiera considerados, y menos aún, mitigados.
Al respecto Loquepasa.net dialogó con Fernanda Génova, referente de Asamblea por un Mar Libre de Petroleras.
“Si bien es un primer paso y además no es definitorio, este fallo reconoce la voz de las comunidades. El impacto ambiental de este proyecto fue ninguneado por el gobierno, nos trataron de extremistas, que no teníamos consistencia en nuestro reclamo y hoy la justicia no dio la razón”, indicó.
La ambientalista reafirmó que el gobierno “no están pudiendo demostrar que no habrá un impacto ambiental al realizar la exploración sísmica”.
De todas maneras, Génova aclaró que “hoy no pueden iniciar la exploración sísmica. No obstante, sabemos que continuarán poniendo trabar en la justicia buscando que las empresas avancen. Hoy se realiza la audiencia pública sobre la exploración y este fallo de alguna manera es un retroceso para el gobierno porque ellos esperaban un apoyo de la justicia para esta altura”.
Finalmente, y en relación a las consecuencias que podía generar la exploración offshore en las costas de nuestra ciudad, manifestó que “esto tendrá un alto impacto en la fauna marina y además el lugar donde se pretende realizar la explotación es un corredor biológico. Un impacto en esas áreas condicionará el sostenimiento de la fauna marina. Además, es una industria altamente contaminante. Un accidente provocaría una contaminación irreparable”.