“No puede primar la censura”: la respuesta Provincia a la polémica por los libros de educación en colegios bonaerenses

“No puede primar la censura”: la respuesta Provincia a la polémica por los libros de educación en colegios bonaerenses

El subdirector de Educación de la provincia, Pablo Urquiza, defendió la selección de textos como “Cometierra” y “Las primas”, criticando la “hipocresía” de quienes cuestionan los contenidos. “Es una discusión política y pedagógica”, subrayó.

9 de noviembre de 2024

La reciente distribución de libros en escuelas secundarias bonaerenses ha generado una fuerte polémica que alcanzó el ámbito político y educativo. En respuesta, el subdirector de Educación de la provincia, Pablo Urquiza, defendió la inclusión de títulos como Cometierra, de Dolores Reyes, y Las primas, de Aurora Venturini, los cuales han sido cuestionados por contener escenas de contenido explícito. Urquiza destacó que la selección de estos textos fue realizada “con sumo cuidado” y que no se cometió ningún error en su elección.

 

La polémica inició cuando el titular de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCE), Alberto Sileoni, fue denunciado penalmente por figuras de la oposición, quienes cuestionaron la presencia de ciertos textos en los programas escolares, argumentando que contienen material inapropiado para adolescentes. Entre las voces críticas se encuentra la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel, quien expresó en redes sociales su rechazo a la distribución de estos libros, acusando al gobernador Axel Kicillof de “degradar la moral” de los jóvenes bonaerenses.

 

Urquiza, en diálogo con Provincia Noticias, subrayó que los libros mencionados no están destinados a la Educación Sexual Integral (ESI) y que forman parte de la colección Identidades Bonaerenses, un compendio de 122 obras orientado a explorar diversas perspectivas culturales y literarias de la región. “Algunos sectores han tergiversado el propósito de estos textos, mezclándolos intencionalmente con la educación sexual para crear un conflicto que no tiene fundamento”, argumentó el funcionario.

 

La polémica alcanzó a otros actores políticos, como el exministro de Educación Alejandro Finocchiaro y el senador provincial Alex Campbell, quienes presentaron un pedido de informes en la Legislatura. Finocchiaro calificó la selección como “perversión” y señaló que los jóvenes “deberían estar aprendiendo contenidos educativos, no leyendo relatos que considera inapropiados”.

 

Urquiza, sin embargo, destacó que los textos de la colección no son obligatorios ni entregados directamente a los estudiantes; en cambio, los docentes tienen la libertad de incorporarlos en sus clases si consideran que aportan valor educativo. “No se trata de imponer ni de sexualizar a los jóvenes, sino de brindar opciones literarias que los docentes puedan aprovechar en el aula, si así lo desean”, explicó.

 

Además, el subdirector cuestionó lo que llamó una “doble moral” en las críticas hacia los textos: “Quienes levantan banderas de libertad parecen ahora promover la censura frente a ciertos contenidos. Los jóvenes saben más de lo que creen, y no vamos a ocultarles el acceso a la literatura con argumentos retrógrados”, manifestó.

 

Urquiza aseguró que la Provincia continuará distribuyendo material literario en las escuelas y reiteró que “no se está violando ninguna ley” al ofrecer estos textos. “Esta es una discusión que debemos dar en términos políticos y pedagógicos. No vamos a permitir que se frene el acceso a obras literarias bajo presiones que poco tienen que ver con el ámbito educativo”, concluyó.

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