“No nos podemos callar, Coca Maggi no se calló”

“No nos podemos callar, Coca Maggi no se calló”

A 50 años de su asesinato, el obispo Ernesto Giobando encabezó una misa en la Catedral de Mar del Plata y destacó el testimonio de compromiso, fe y lucha por la dignidad humana de la docente universitaria.

24 de marzo de 2026

En la Catedral se celebró una misa al cumplirse 50 años del secuestro y asesinato de María del Carmen “Coca” Maggi (fue docente y autoridad en Universidad Católica de Mar del Plata), en una jornada atravesada por la memoria, la reflexión y la oración. La ceremonia fue organizada por la Pastoral Universitaria de la diócesis y contó con la participación de familiares, amigos, autoridades académicas y referentes de organismos de derechos humanos.

 

La celebración fue presidida por el obispo Ernesto Giobando, junto a un grupo de sacerdotes de la diócesis, entre ellos el vicario general Hernán David y el asesor de la Pastoral Universitaria, Lucas Di Leva. También estuvo presente la rectora de la Universidad Nacional de Mar del Plata, Mónica Biasone, entre otras autoridades del ámbito educativo.

 

Durante su homilía, Giobando convocó a “hacer memoria” y a poner en valor el testimonio de vida de Coca Maggi, profundamente vinculada al ámbito universitario y eclesial de la ciudad. En ese sentido, destacó su compromiso cristiano con la educación, la justicia y la dignidad humana, en una época marcada por la violencia estatal.

 

“No nos podemos callar. Coca Maggi no se calló”, expresó el obispo, al tiempo que remarcó que no se trató de una figura violenta, sino de “una mujer comprometida con la verdad”, cuyo accionar le costó la vida.

 

El obispo también evocó la dimensión espiritual de Maggi, imaginando sus oraciones en la Catedral y vinculando su testimonio con las distintas expresiones de memoria que se desarrollan en la ciudad. En esa línea, sostuvo que lo ocurrido durante la última dictadura “no puede pasar desapercibido” y debe seguir interpelando a la sociedad.

 

Asimismo, retomó conceptos del comunicado de la Pastoral Social, haciendo hincapié en la necesidad de sostener la memoria, la verdad y la justicia con una mirada que también permita comprender el presente. En ese marco, valoró la incorporación de ideas como la “esperanza” y la “ternura”, esta última asociada a una dimensión profunda del compromiso humano.

 

Finalmente, Giobando subrayó que el terrorismo de Estado dejó múltiples víctimas y advirtió sobre la importancia de no caer en el olvido: “Son días de silencio, pero también días para decir aquello que tenemos que decir”, concluyó.

Comments are closed.