El senador nacional de la UCR, Maximiliano Abad, se refirió al debate internacional por la situación en Venezuela y sostuvo que la autodeterminación de los pueblos solo es viable en un marco de democracia plena y respeto a los derechos humanos.
El senador nacional radical marplatense Maximiliano Abad fijó posición frente al escenario internacional abierto en torno a Venezuela y las discusiones que se dieron a partir de la intervención de Estados Unidos, al poner el foco en la situación interna del país caribeño y en la vigencia de los derechos humanos.
Abad remarcó que la autodeterminación y la no injerencia en los asuntos internos de los Estados son principios fundamentales del derecho internacional, pero advirtió que esos conceptos no pueden analizarse de manera aislada. “Creo en la autodeterminación de los pueblos y en la no injerencia en asuntos internos. Pero hay una pregunta clave: ¿puede autodeterminarse un pueblo oprimido por una dictadura?”, planteó.
En ese sentido, el legislador nacional describió un escenario de graves vulneraciones institucionales y sociales. Sostuvo que Venezuela “vive bajo un régimen que persigue, tortura, encarcela y viola sistemáticamente los derechos humanos”, y subrayó que en ese contexto no existen las condiciones mínimas para el ejercicio de la soberanía popular. “No hay democracia ni autodeterminación real cuando el miedo reemplaza al voto y la represión ocupa el lugar de la libertad”, afirmó.
Abad consideró que el eje del debate no debe reducirse a la intervención externa, sino centrarse en la situación del pueblo venezolano y en la necesidad de restablecer el orden democrático. Desde esa mirada, señaló que la responsabilidad de la comunidad internacional es contribuir a generar las condiciones para una salida institucional.
“Trabajar para que en Venezuela se recupere la democracia plena, para que los venezolanos puedan elegir libremente a sus autoridades y decidir sobre su futuro, es el verdadero sentido de la autodeterminación”, concluyó el senador radical, al reafirmar su postura en defensa de los derechos humanos y de los valores democráticos.