El intendente defendió la estrategia del municipio para enfrentar a los cuidacoches y aseguró que continuará profundizando los controles en la vía pública. Su postura se da en un contexto en el que la comuna también expone en redes sociales operativos con fuerte tono confrontativo.
El intendente Agustín Neme volvió a endurecer su postura frente a los trapitos y cuidacoches al ratificar que el municipio mantendrá una política de fuerte intervención sobre quienes considera responsables de generar situaciones de intimidación y extorsión en el espacio público.
A través de un mensaje difundido en sus redes sociales, el jefe comunal defendió el accionar municipal y dejó en claro que la estrategia no cambiará. “No son trabajadores: son mafias que extorsionan, intimidan y pretenden adueñarse de la calle”, afirmó, al tiempo que sostuvo que su gestión seguirá reforzando la presencia en las calles para combatir estas prácticas.
Las declaraciones se producen luego de que el municipio difundiera el balance de las actuaciones realizadas durante el primer semestre del año en respuesta a denuncias vinculadas a distintas situaciones de conflicto en la vía pública. Según informó Neme, ese trabajo derivó en intervenciones sobre miles de denuncias, con personas aprehendidas y numerosas infracciones labradas en el marco de los operativos de control.
Más allá de los números, el mensaje del intendente buscó reafirmar una definición política sobre el fenómeno de los cuidacoches. En ese sentido, insistió en que el objetivo de la administración es impedir que determinados grupos se apropien del espacio público mediante amenazas o exigencias de dinero a los automovilistas.
“Acá no hay lugar para eso. Nos hacemos cargo: vamos a seguir con más presencia, más controles y más intervención para defender el orden y a los vecinos que quieren vivir tranquilos”, expresó.
La postura del jefe comunal también se refleja en la estrategia de comunicación del municipio, que en los últimos meses ha difundido de manera sistemática videos de operativos contra trapitos y cuidacoches. Ese material, publicado en redes sociales oficiales, exhibe procedimientos en los que agentes municipales enfrentan e intimidan a estas personas, una modalidad que ha generado respaldo entre quienes reclaman mayor control del espacio público, pero también cuestionamientos por el tono confrontativo con el que se presentan las intervenciones.