El intendente Agustín Neme multiplica recorridas por barrios, encuentros con vecinos e inauguraciones de obras, pero la difusión se concentra exclusivamente en sus cuentas personales. La ausencia de comunicación institucional alimenta lecturas políticas dentro del oficialismo local.
En las últimas semanas, el intendente Agustín Neme viene mostrando una agenda intensa de gestión a través de sus redes sociales. Visitas a distintos barrios, diálogos con vecinos y la puesta en marcha de un nuevo sistema de iluminación LED en un sector de la costa forman parte de una estrategia comunicacional que lo tiene como protagonista central.
Las publicaciones exhiben a un jefe comunal activo, cercano y enfocado en obras vinculadas a la mejora del espacio público y la seguridad. En ese marco, Neme destacó la incorporación de luminarias de última generación y sostuvo: “Seguimos modernizando los espacios públicos con tecnología LED, para mejorar la iluminación y reforzar la seguridad en la ciudad”.
La intervención en la zona costera fue presentada como parte de un plan integral, que no solo apunta a renovar la infraestructura sino también a dar respuesta a demandas concretas de la comunidad. “Contar con espacios bien iluminados es clave para poder disfrutarlos a toda hora. Este trabajo se complementa con tareas constantes de mantenimiento, dando respuesta a las necesidades de los vecinos y brindando un mejor servicio”, remarcó el intendente.
Sin embargo, más allá del contenido de las acciones, lo que no pasó desapercibido es el canal elegido para comunicarlas. Toda la información fue difundida únicamente a través de las redes personales de Neme, sin replicarse en los canales oficiales de la Municipalidad. Esa decisión llamó la atención en el ámbito político local y abrió un abanico de especulaciones.
En el contexto de la interna que atraviesa el PRO en el gobierno municipal, la estrategia comunicacional del intendente es leída por algunos sectores como un movimiento cuidadosamente calculado.
Mientras tanto, la gestión avanza y las obras se muestran, aunque el modo de hacerlo termina siendo casi tan comentado como los anuncios en sí.