El intendente defendió la controvertida compra de equipos Byrna en una conferencia de prensa marcada por respuestas firmes y tensiones con los periodistas. Anunció la adquisición de 30 pistolas no letales como primera etapa de un plan que incluirá rifles de asalto.
En un paso que ha generado debate en la ciudad, el intendente Guillermo Montenegro confirmó la compra de armas no letales destinadas a personal municipal, argumentando que estas herramientas serán clave para abordar situaciones de violencia en Mar del Plata.
“La seguridad es una cuestión compleja”, afirmó Montenegro durante una conferencia de prensa. “No tenemos una fuerza propia con armas, pero sí podemos utilizar estas herramientas no letales para proteger a los vecinos que todos los días enfrentan problemas en sus barrios. No me importa las críticas, uno a veces escucha cosas y la verdad me importa tres carajos”, agregó visiblemente molesto ante algunas preguntas.
La primera etapa del plan contempla la compra de 30 pistolas Byrna, con miras a sumar rifles de asalto no letales en una segunda fase. El jefe comunal adelantó que el proceso de adquisición culminará en diciembre, y que el personal municipal recibirá capacitación específica para implementar protocolos de actuación antes de comenzar su uso en enero.
“Estas armas no letales no requieren normativa especial ni aprobación del Concejo Deliberante. Se pueden adquirir fácilmente y nuestro personal estará preparado para utilizarlas en situaciones de violencia”, subrayó Montenegro, destacando la practicidad del equipamiento.
Ante las consultas sobre el proceso de selección de la empresa Byrna, el intendente explicó que la elección se basó en las limitaciones presupuestarias iniciales y la oferta de equipamiento accesible y efectivo. “Analizamos varias opciones y decidimos empezar con un presupuesto acotado, con posibilidad de ampliarlo a futuro”, explicó.
La medida, aunque respaldada por algunos sectores que demandan mayor seguridad en la ciudad, ha generado críticas en torno a la implementación y a las prioridades presupuestarias. Montenegro respondió con firmeza: “Tenemos que trabajar pensando en los vecinos que no pueden vivir tranquilos por la violencia. Hay normas y quienes no las respeten enfrentarán consecuencias”.