El intendente se refirió con dureza a la detención de un trabajador municipal que manejaba en estado de ebriedad y se resistió a la Policía. Aseguró que los empleados públicos deben dar el ejemplo y que, ante la ley, no existe espacio para privilegios.
El intendente Guillermo Montenegro, abordó el escándalo que involucra a un empleado municipal detenido por conducir en estado de ebriedad y resistirse violentamente a la aprehensión en la intersección de avenida De los Trabajadores y calle Vernet. El incidente, que requirió la intervención de la Policía, fue condenado enérgicamente por Montenegro, quien afirmó que “no hay excusas, ni garantía que valga”, especialmente tratándose de un funcionario público.
“SI una fuerza de seguridad te detiene, no podés resistirte ni amenazarlos. Y menos si sos un empleado público, que debería dar el ejemplo”, expresó Montenegro, subrayando la responsabilidad adicional que recae sobre quienes trabajan en el sector público. Según trascendió, el empleado habría reaccionado con violencia durante el procedimiento, lo que complicó aún más la situación y derivó en una detención forzada por parte de los agentes.
Montenegro destacó que “cualquiera que cometa una infracción de este tipo debe asumir las consecuencias» y enfatizó su postura de tolerancia cero hacia conductas inapropiadas en empleados municipales. “Los marplatenses nos exigen transparencia y rectitud en el accionar público. Este caso no es una excepción, y tomaremos las medidas necesarias para que no se repita”.