El intendente en licencia regresa el miércoles al Ejecutivo y solicitó una licencia extraordinaria que le permita conservar su lugar en el Senado. La Libertad Avanza, en cambio, pretende que deje definitivamente la banca para sumar ese voto. Fuerte tensión política.
La vuelta de Guillermo Montenegro a la intendencia no solo genera movimientos en el ámbito municipal. También abrió una fuerte pulseada política en el Senado bonaerense, donde La Libertad Avanza busca aprovechar la salida del dirigente del PRO para ampliar su poder.
Montenegro tiene previsto retomar el miércoles el Ejecutivo municipal, luego de que su regreso tenga un rápido tratamiento en el Concejo Deliberante. En paralelo, este lunes formalizó ante la presidenta del Senado, Verónica Magario, el pedido de una licencia extraordinaria para poder reasumir como intendente.
La diferencia no es menor. Montenegro pretende mantener abierta la puerta para regresar a la Legislatura si su regreso a Mar del Plata no resulta como espera o si finalmente no prospera una eventual modificación que habilite la reelección de los intendentes.
Pero desde La Libertad Avanza buscan otra salida: que Montenegro renuncie definitivamente a su banca. La intención libertaria es quedarse con esa banca definitivamente (a Montenegro lo reemplaza una senadora de LLA) y fortalecer su posición en una Cámara donde el crecimiento del espacio le permite reclamar mayor protagonismo.
La disputa expone, además, el deterioro del vínculo entre Montenegro y los libertarios. Lo que hasta hace poco aparecía como una convivencia política con acuerdos puntuales ahora se transformó en una negociación en la que cada sector intenta sacar ventaja.
Con la incorporación de la legisladora Fiego en lugar de Montenegro, LLA pasa a contar con 11 senadores y considera que ese nuevo peso parlamentario debe traducirse en espacios de poder. Por eso, si el pedido de licencia de Montenegro avanza, los libertarios ya preparan una segunda discusión: reclamar la vicepresidencia segunda del Senado, actualmente ocupada por la camporista Ayelén Durán.
Así, la banca que Montenegro deja provisoriamente se convirtió en mucho más que una cuestión administrativa: es una nueva muestra de la tensión entre el exaliado del PRO y una Libertad Avanza que pretende capitalizar cada movimiento para ganar terreno político.