El intendente afirmó que el Municipio no realizó el operativo de clausura e instó que “es imprescindible acompañar a los trabajadores y sectores productivos”
El intendente Guillermo Montenegro cuestionó la clausura del local Tikibar, que funciona en la calle Alem, cuyo dueño viralizó un video indignado ya que la infracción se debió a que se vendían pintas de cerveza de 500 cc cuando el reglamento permite un máximo de 350 cc.
“Quiero aclarar que la clausura a @Tikibarmdq no fue realizada por el Municipio y que considero desmedida la sanción, más aun en un año tan difícil en el que es imprescindible que acompañemos a los trabajadores y los sectores productivos de nuestra ciudad”, comentó el jefe comunal en sus redes sociales.
“Sé que en Tiki cumplen con todos los protocolos necesarios para trabajar, y es por esto que vamos a arbitrar las medidas para que los controles, incluso en estos casos que no son del Municipio, sean justos y contemplen este contexto tan particular”, agregó.
El Ejecutivo confirmó que se van a realizar las gestiones “para evitar que estas situaciones se vuelvan a repetir, incluso aunque no se trate de inspecciones del Municipio”. “Queremos pautas justas de control para todos”, dijo el secretario de Gobierno, Santiago Bonifatti.