Este martes, en la sesión preparatoria, quedará expuesto el alcance del pacto entre el intendente Guillermo Montenegro y Alejandro Carrancio: la presidencia del Concejo Deliberante quedaría para el libertario Emiliano Recalt, mientras restan definiciones sobre la secretaría y la disputa por la banca que deja Agustín Neme.
La nueva conformación política del Concejo Deliberante tendrá este martes un capítulo clave. En la sesión preparatoria se terminará de confirmar –o no– el acuerdo político que el intendente Guillermo Montenegro selló tiempo atrás con el líder local de La Libertad Avanza, Alejandro Carrancio. Un entendimiento que, de cumplirse en los términos originales, llevará a los libertarios a ocupar la presidencia del cuerpo.
El nombre elegido es Emiliano Recalt, el joven concejal que desde su llegada al recinto cosechó buen vínculo con todos los bloques. Su estilo dialoguista y su conocimiento de los procedimientos internos del deliberativo lo posicionan como una figura capaz de encarar la tarea sin sobresaltos, según admiten en distintas bancadas. La presidencia del Concejo forma parte del paquete de compromisos que Montenegro asumió para ordenar la convivencia con LLA de cara al nuevo ciclo político.
Sin embargo, aún falta despejar una incógnita central: quién ocupará la secretaría del Concejo y qué fuerza representará. Tradicionalmente es un cargo de confianza del presidente porque maneja el pulso administrativo del cuerpo, aunque hubo precedentes donde no coincidieron los colores políticos y la dinámica funcionó igual. Esta vez, esa definición será parte del delicado equilibrio que oficialismo y libertarios intentan construir.
El acuerdo entre Montenegro y Carrancio no se agota allí. También incluye la renovación de la presidencia de Obras Sanitarias, ya que el actual titular, el radical Carlos Katz, afronta su jubilación. En paralelo, el Ente Municipal de Turismo y Cultura (EmturyC), hoy bajo la conducción de Bernardo Martín (Coalición Cívica), también quedaría alcanzado por los cambios, aunque en este caso la transición se concretaría recién después del verano, en una movida considerada “razonable” por el oficialismo.
El otro punto caliente es la banca que deja vacante el nuevo intendente Agustín Neme. En las últimas horas creció la posibilidad de que Mónica Lence (PRO) no asuma, lo que abriría la puerta a que el radical Ricardo Liceaga Viñas ocupe ese lugar. Sin embargo, sobre el final del domingo surgió un nombre alternativo: el de Liliana Piccolo, dirigente cercana a Montenegro y ubicada más abajo en la lista original. “Es muy difícil explicar que le entreguen una banca al radicalismo”, sostuvo una fuente consultada por LoQuePasa.net, reflejando el trasfondo del tironeo.
Con todos estos elementos sobre la mesa, la sesión preparatoria de este martes será decisiva. Allí quedará confirmado si el acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza se cumple en su totalidad y si los libertarios efectivamente asumirán la conducción del Concejo Deliberante, un movimiento que redefiniría el mapa político de la ciudad para los próximos años.