Tras conocerse el IPC de abril de 2,6%, el Presidente destacó la desaceleración de precios como una señal de estabilización, aunque persisten tensiones por el impacto acumulado de la inflación y el ajuste sobre el poder adquisitivo.
El presidente Javier Milei celebró este jueves el dato de inflación de abril difundido por el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) , que marcó un 2,6% y se convirtió en el índice mensual más bajo de los últimos cinco meses. “La inflación retoma el sendero decreciente” y la economía está “retornando a la normalidad”, sostuvo el mandatario, quien volvió a atribuir la desaceleración al rumbo económico de la gestión.
A través de sus redes sociales, Milei presentó el indicador como una señal de consolidación del proceso de desinflación, en medio de un escenario atravesado por el fuerte ajuste fiscal, la caída del consumo y la pérdida de poder adquisitivo. En la misma línea, el ministro de Economía, Luis Caputo, subrayó que se trató del abril con menor suba de precios desde 2017 —sin contar el contexto excepcional de pandemia— y remarcó que la inflación núcleo se ubicó en 2,3%.
Desde el oficialismo también destacaron que el dato interrumpió meses de alta volatilidad y reforzaron la idea de una progresiva estabilización macroeconómica. El vocero presidencial, Manuel Adorni, sumó que la canasta básica registró una suba de apenas 1,1%, uno de los niveles más bajos del último año, mientras desde La Libertad Avanza celebraron el resultado como una muestra de “mayor estabilidad”.
Sin embargo, más allá del optimismo oficial, el descenso mensual convive con una inflación acumulada que ya supera las previsiones anuales del propio Presupuesto 2026 y con un deterioro sostenido en los ingresos de amplios sectores sociales.