En el marco de la creciente tensión por la regulación de las plataformas digitales de transporte en la ciudad, Guillermo Messina, referente del sector de remises, lanzó duras críticas contra la propuesta de desregulación total del servicio. "La discusión no pasa por la tecnología, sino por el cumplimiento de las leyes que rigen a cualquier trabajador profesional", aseguró.
En el marco de la creciente tensión por la regulación de las plataformas digitales de transporte en la ciudad, Guillermo Messina, referente del sector de remises, lanzó duras críticas contra la propuesta de desregulación total del servicio. En declaraciones recientes, Messina comparó la situación con otras profesiones colegiadas y advirtió sobre los riesgos de seguridad que implica ignorar las normativas vigentes.
Para Messina, la discusión no pasa por la tecnología, sino por el cumplimiento de las leyes que rigen a cualquier trabajador profesional. Utilizando la ironía para marcar su punto, el referente cuestionó la lógica de “liberar” el mercado basándose solo en la necesidad económica.
“Es razonable lo que plantea la gente de la SAP (Sociedad de Automotores Públicos): hay que normar. Si usamos el criterio de liberar todo porque alguien necesita trabajo, mañana me quedo sin el remis y pongo una inmobiliaria o una farmacia. ¿Por qué no puedo? Si total, liberamos todo.”
El dirigente enfatizó que actividades como el corretaje inmobiliario o la farmacia requieren títulos y matrículas, y que el transporte de personas no debería ser la excepción, dada la responsabilidad civil que conlleva.
Messina se refirió a un caso que tomó notoriedad pública: el de una mujer jubilada de 63 años que utiliza las plataformas para subsistir. Aunque se mostró empático con la situación social, fue tajante respecto a la normativa de tránsito. “Si se regula la actividad, ella va a seguir trabajando en la ilegalidad porque no cumple con los requisitos del carnet. Hoy se usa la excusa de la necesidad para que el Estado mire hacia otro lado”.
Uno de los puntos más polémicos de sus declaraciones fue la comparación de la responsabilidad del conductor frente a otras profesiones. Messina destacó que el transporte de pasajeros es de las pocas actividades que exige certificado de antecedentes penales, al igual que para ser concejal o bancario. “La ley considera que transportar personas es una responsabilidad mayor, quizás, que la de un farmacéutico a la hora de vender un medicamento. Estamos llevando vidas”, afirmó.