Un relevamiento la consultora Zentrix reflejó un fuerte deterioro en la percepción económica y mostró que la preocupación por el poder adquisitivo atraviesa incluso a quienes respaldan al gobierno de Javier Milei. Más de seis de cada diez admitieron que sus ingresos no logran seguir el ritmo de los precios.
La pérdida de poder adquisitivo sigue consolidándose como una de las principales preocupaciones de los argentinos. Un estudio nacional elaborado por la consultora Zentrix reveló que el 85,1% de los encuestados considera que sus ingresos quedaron rezagados frente a la inflación, en un contexto donde la desaceleración del IPC todavía no logra traducirse en alivio para la economía cotidiana.
El informe se conoció pocos días después de que se difundiera que los salarios del sector privado registrado crecieron por debajo de la inflación durante marzo. Para la consultora, el malestar económico ya dejó de percibirse como una situación pasajera y comenzó a instalarse como una sensación permanente dentro de amplios sectores sociales.
La encuesta también mostró una marcada desconfianza sobre los números oficiales: siete de cada diez personas señalaron que los índices del INDEC no reflejan la verdadera suba de precios que experimentan en el día a día. En ese escenario, la percepción social aparece cada vez más desligada de la estabilización macroeconómica que destaca el Gobierno nacional.
Uno de los aspectos más llamativos del relevamiento es que el deterioro salarial alcanza incluso a quienes apoyan políticamente a Javier Milei. Entre los votantes oficialistas, el 66,2% reconoció que su salario no le gana a la inflación. Sin embargo, en ese sector persiste una mirada más tolerante sobre la situación económica, interpretando el ajuste como parte de un proceso necesario para ordenar la economía.
En la oposición, en cambio, el diagnóstico es mucho más crítico: prácticamente la totalidad de los consultados sostuvo que sus ingresos perdieron contra el aumento de precios y vinculó directamente esa situación con el rumbo económico del Gobierno.
El estudio también reflejó dificultades crecientes para llegar a fin de mes. Mientras una parte minoritaria afirmó que logra ahorrar, la mayoría reconoció que debe recortar gastos, postergar consumos y reorganizar permanentemente su economía doméstica.
La encuesta se realizó sobre 1.315 casos en todo el país y abarcó las 24 jurisdicciones, con segmentación por edad y región para representar el perfil del electorado argentino.