María Victoria Sordini es doctora en Ciencias Sociales, licenciada en Sociología, Investigadora y docente en la Universidad Nacional de MDP. “Desde las últimas décadas del siglo XX la pobreza en Argentina siempre fue aumentando”, indicó.
En su último libro “Coman con Pan”, aborda el trabajo sobre los programas alimentarios desde 1983 a la actualidad en Argentina. Es una obra que invita a mirar el problema del hambre desde la política alimentaria, desde cómo el Estado la definió en estos 40 años, de qué manera dio respuesta a esa problemática y para quiénes fue esa política.
Sordini destacó que “desde las últimas décadas del siglo XX la pobreza en Argentina siempre fue aumentando” y, pese a que han habido fluctuaciones en distintos períodos, estos programas alimentarios estuvieron presentes a lo largo de los años. “Siempre fue necesario que haya un complemento alimentario con una política estatal” sostuvo Sordini, y al mismo tiempo remarcó que “estos programas cada vez han ido teniendo una cobertura más masiva, cada vez más personas han requerido de esta asistencia”.
Sobre los comedores comunitarios y la pandemia
“La pandemia fue, otra vez, una situación crítica, también de emergencia alimentaria, en la cual los comedores emergieron en múltiples tipos: en organizaciones comunitarias, en iglesias, en clubes, en casas particulares. Empezaron a proliferar comedores de todo tamaño”, explicó.
Además, destacó que en este contexto aparece un elemento como el distanciamiento social, que imposibilitaba la continuidad del consumo en los comedores, y las familias debían llevarse las viandas a los hogares. “Los vestigios de la pandemia dejaron que esta práctica de que la comensalidad sea en el hogar y que al comedor solo se vaya a buscar la comida, permanezca actualmente. De esta manera hubo transformaciones en los modos de comensalidad y lo que ha sucedido, sobre todo en las generaciones más jóvenes, es la disminución de estrategias de cocinar en la casa”, destacó.
Sordini, además, recuerda el Programa Alimentario Nacional (PAN), la primera política masiva de asistencia alimentaria en nuestro país a poco tiempo del retorno de la democracia, en 1984. Al respecto, la autora sostiene que “hay una emergencia alimentaria que es permanente” ya que, más allá del lanzamiento de esa primera política masiva, hubo decretos que fueron prorrogando estos programas de asistencia alimentaria y que se sostienen hasta la actualidad.
En su recorrido investigativo, Victoria Sordini entrevistó a varias personas que recibieron programas alimentarios en algún momento de este período para construir las características que tenía que tener cada una de las generaciones. Cuenta que “en uno de los capítulos del libro hay una comparación entre la primera generación que son personas mayores de 55 años, la segunda personas entre 30 y 55 años y la tercera generación que son personas entre 18 y 30 años en la cual comparamos los programas que reciben, qué alimentos vienen en esos programas y qué preparaciones hacen en la casa o qué compran con las tarjetas”.
Una vez consolidados los grupos generacionales buscó nuevas personas para entrevistar y contar historias de vida, con quienes tuvo entre 5 y 8 encuentros para reconstruir sus biografías. De cada uno de estos grupos generacionales hizo historias de vida de dos personas por cada generación. Con todos estos actores consolidó su obra, que fue presentada el 15 de agosto en la Librería Universitaria de la Universidad Nacional de Mar del Plata. “Lo más importante es que sea un libro que nos permita comprender, discutir y problematizar el problema alimentario de hoy que tiene vestigios de mucho tiempo atrás y sobre todo el motor de por qué hacer esta investigación, por qué mirar el hambre, es justamente un aliento a mirar al futuro”, finalizó la autora.
Fuente: Portal de la Universidad