Un equipo de oncólogos investigadores locales formó parte de los ensayos que llevaron a la aprobación por la FDA y la ANMAT de nuevas formulaciones que cambian la experiencia del paciente en todo el mundo.
¿Solo participaron en estudios con esta inmunoterapia, pembrolizumab?
Casarini: No. También participamos en el desarrollo del nivolumab subcutáneo, otra inmunoterapia con mecanismo de acción similar. Formamos parte del estudio internacional CheckMate-67T, cuyos resultados recientemente llevaron a la aprobación del nivolumab subcutáneo por parte de la ANMAT en Argentina.
En nuestro centro se trataron 9 pacientes dentro de ese protocolo. En ese contexto, el Dr. Javier Daverio evaluó pacientes con cáncer de riñón bajo esta modalidad en nuestra ciudad. Es importante entender que tanto nivolumab como pembrolizumab son inmunoterapias con mecanismos de acción similares, y ambas avanzaron hacia la vía subcutánea porque demostraron mantener la misma eficacia y seguridad que la administración intravenosa.
La diferencia práctica es muy clara: la administración subcutánea tiene una mediana de aplicación de aproximadamente 1 minuto, mientras que la infusión endovenosa tradicional requiere alrededor de 30 minutos. Ese cambio de tiempo impacta directamente en la experiencia del paciente, en la organización del centro y en la dinámica del tratamiento. En nuestra práctica, asistencia e investigación van de la mano.
¿Qué significa esto para la ciudad?
Casarini: Significa que Mar del Plata no espera los resultados del mundo: participa en generarlos. Desde nuestra ciudad se contribuye a estudios que modifican la práctica médica internacional.
Muchas veces la comunidad no lo sabe. Pero aquí se desarrollan tratamientos que impactan en pacientes de todo el mundo. Y eso no solo es motivo de orgullo. También permite que pacientes locales accedan a terapias de última generación antes de su disponibilidad comercial. Mar del Plata está en el mapa mundial de la investigación oncológica.
¿Qué viene ahora?
Casarini: El futuro es integrar eficacia, calidad de vida y experiencia del paciente como parte de un mismo objetivo terapéutico. Cada estudio es un desafío que encaramos junto a los pacientes y sus familias. La investigación no es un laboratorio aislado: es una construcción colectiva. Y nuestra intención es que Mar del Plata siga siendo parte activa de esa transformación.