Mar del Plata ante un nuevo mapa turístico: menos días, más escapadas

Mar del Plata ante un nuevo mapa turístico: menos días, más escapadas

La temporada de verano 2026 confirma un giro en la forma de vacacionar: los visitantes reducen la duración de sus viajes y concentran el gasto en fines de semana y eventos puntuales. El fenómeno reconfigura la hotelería, la gastronomía y la economía de la ciudad.

1 de febrero de 2026

Las vacaciones largas, planificadas con meses de anticipación y atadas a la clásica quincena, quedaron atrás en Mar del Plata. La temporada de verano 2026 exhibe un patrón distinto: estadías más breves, decisiones tomadas casi sobre la marcha y una demanda que se activa o se retrae según el clima, la agenda cultural y el bolsillo.

 

Este cambio de comportamiento impacta de lleno en la dinámica de la ciudad. La ocupación ya no se reparte de manera pareja a lo largo del mes, sino que se fragmenta en picos intensos durante los fines de semana y los días con eventos relevantes, mientras que los períodos intermedios muestran caídas marcadas.

 

En diálogo con Portal Universidad, el presidente de la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica de Mar del Plata, Hernán Szkrohal, explicó que el turista actual actúa con una lógica mucho más selectiva. “Hoy la gente espera que se alineen varias cosas a la vez: buen tiempo, algún espectáculo atractivo y una propuesta nocturna interesante. Cuando eso ocurre, viaja; si no, acorta o directamente posterga”, señaló.

 

Ese comportamiento se refleja en los números del sector. En los hoteles, la permanencia promedio ronda los tres o cuatro días, mientras que en el alquiler de departamentos se estira un poco más, entre cinco y siete. El resultado es un corrimiento claro respecto de las estadías largas que marcaban otras épocas. “La quincena dejó de ser una referencia para medir la temporada. Ahora todo depende de cómo jueguen el clima, los eventos y el calendario”, resumió Szkrohal.

 

Las razones son múltiples. Por un lado, el contexto económico obliga a ajustar gastos: muchas familias priorizan cubrir sus costos fijos y recortan días de descanso. Por otro, la posibilidad de organizar escapadas cortas, casi a último momento, gana terreno frente a los viajes largos y costosos. Para el empresariado, esto implica trabajar con márgenes más ajustados, buscando sostener volumen de actividad aun con menor rentabilidad.

 

A pesar de este escenario, Mar del Plata conserva ventajas competitivas. Su diversidad de playas, la amplitud de su oferta gastronómica y una ciudad en constante renovación siguen posicionándola como uno de los destinos más atractivos del país. “La ciudad está instalada como un lugar de moda y eso no es casual: es producto de inversión, comunicación y una marca que se fue consolidando”, destacó Szkrohal.

 

Así, la temporada 2026 deja una señal clara: el turismo no desaparece, pero cambia de forma. Más corto, más segmentado y más condicionado por factores externos, obliga al sector a repensar estrategias para seguir siendo competitivo en un mercado cada vez más volátil.

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