La concejal Mariana Cuesta criticó la nueva modalidad del Ejecutivo para concesionar unidades turísticas fiscales y advirtió que no se informa a los concejales sobre el contenido de los pliegos. “No sabemos qué quieren hacer en esas playas”, denunció.
El proceso de licitación de una serie de playas impulsado por el gobierno municipal desató un nuevo cruce en el Concejo Deliberante. La concejal de Unión por la Patria, Mariana Cuesta, cuestionó duramente la estrategia del Ejecutivo, al advertir que ahora se solicita la autorización para licitar sin brindar detalles sobre los proyectos ni permitir el análisis de los pliegos por parte de los ediles.
Si bien Cuesta destacó que la licitación es un mecanismo más transparente que los permisos precarios, advirtió que la nueva metodología del municipio impide conocer el destino de los espacios públicos que se concesionarán. “Lo que nos envían al Concejo es solo una autorización para llamar a licitación, pero sin presentar los pliegos. Es decir, estaríamos firmando un cheque en blanco, sin saber si planean hacer un balneario, un boliche o incluso construir un edificio”, expresó en diálogo con LoQuePasa.net.
La edil también denunció que el Ejecutivo no brinda detalles sobre los proyectos ni envía funcionarios para explicar sus planes. Según afirmó, los concejales oficialistas tampoco aportan información, incluso cuando los vecinos de las zonas afectadas se presentan en el recinto para plantear sus inquietudes.
“Ni siquiera nos explican cuál es la idea que tienen para cada playa. Nos dejan sin datos y sin margen para debatir”, lamentó Cuesta. Frente a esta situación, la concejal aseguró que el bloque de Unión por la Patria votará en contra de estas autorizaciones, ante la falta de garantías sobre el uso del espacio público.
En su crítica, la edil marcó una diferencia ideológica con la gestión del intendente Guillermo Montenegro. “Venimos entendiendo que nuestra concepción de espacio público es totalmente distinta a la del intendente”, sostuvo, dejando en claro que desde su espacio defienden un modelo en el que las playas sean accesibles y no un negocio a espaldas de la comunidad.