La violencia familiar crece sin cesar en la ciudad. Anoche una joven de 22 años llamó a la policía porque su padre le dio una paliza tras regalar una frazada que el agresor tenía a la venta. Cuando llegó la policía encontró varáis armas en la vivienda.
En horas de la noche, una joven de 22 años llamó al 911 solicitando ayuda por haber sido golpeada por su padre. Ante ello personal de la Unidad de Prevención de Policía Local y del Comando de Patrullas se constituyeron en un domicilio de Fermín Errea al 400, donde ablaron con la víctima, quien relató que por error había regalado una frazada que la familia tenía a la venta ante lo cual su padre le dio una golpiza exigiéndole el dinero o la frazada.
Es en ese momento que sale del domicilio el progenitor de la víctima, manifestándose a los gritos y violentamente en contra del personal policial que procede entonces a reducirlo y al realizar el cacheo de emergencia, encuentran entre sus prendas una pistola 9mm BERSA con el cargador completo.
Su hija agregó entonces que había más armas en la vivienda, por lo que los efectivos consultan al Dr. De Marco de la UFIJE de Flagrancia en turno quien dispuso se secuestren todas las armas que se hallen en el lugar, las cuales además de la pistola que el aprehendido llevaba consigo resultaron ser: un revolver calibre 38, dos escopetas, 22 proyectiles calibre 36, una carabina y 50 proyectiles calibre 22.
El agresor de 56 años fue trasladado a la Unidad Penal 44.