La ciudad vive un fin de semana de alta movilidad con el inicio de la segunda parte de enero. Aunque la ocupación mejoró respecto al año anterior, la preocupación del sector se traslada ahora al nivel de consumo, que registra caídas cercanas al 30%.
La «Feliz» muestra su cara más concurrida en lo que va del verano. Según los últimos relevamientos de la Secretaría de Turismo y Ambiente y las cámaras hoteleras, las reservas para este fin de semana del 17 y 18 de enero superan el 75% de ocupación, impulsadas por el recambio de quincena y el fenómeno de las reservas de «último momento».
Tras un comienzo de año con cautela, donde la primera semana promedió un 60% y la primera quincena cerró cerca del 65%, los números actuales muestran una recuperación. Si bien estas cifras están lejos del «lleno total» de temporadas históricas, representan un alivio frente a los bajos niveles registrados en 2025.
A pesar de ver más gente en las playas y en la zona céntrica, los empresarios gastronómicos y hoteleros advierten sobre un fenómeno preocupante: el desplome del gasto per cápita. «Estamos en una temporada de ‘camas ocupadas pero mesas vacías’. La ocupación subió, pero el consumo en restaurantes y comercios cayó aproximadamente un 30% respecto al año pasado», señalaron desde la Asociación Empresaria Hotelera Gastronómica (AEHG).