La vulnerabilidad se profundiza en los barrios más alejados de Mar del Plata

La vulnerabilidad se profundiza en los barrios más alejados de Mar del Plata

Un relevamiento territorial impulsado por el concejal Diego García reveló un escenario crítico en más de 30 barrios periféricos del Partido de General Pueyrredon, con altos niveles de desocupación, precariedad laboral y déficit alimentario.

13 de enero de 2026

Entre diciembre de 2024 y diciembre de 2025, la concejalía de Diego García (Unión por la Patria), en articulación con espacios comunitarios, llevó adelante el Relevamiento Territorial 2025, un trabajo que permitió conocer en profundidad las condiciones de vida de familias que asisten a comedores, merenderos y otros dispositivos barriales.

 

El informe se construyó a partir de encuestas trimestrales realizadas en 1.507 hogares de más de 30 barrios de Mar del Plata y Batán, con la participación activa de referentes territoriales. El diagnóstico es contundente: en las zonas más alejadas del distrito, la vulnerabilidad social no solo persiste, sino que se consolida como una realidad estructural.

 

La mayoría de los hogares relevados está integrada por familias con niños, niñas y adolescentes, con una marcada presencia de mujeres a cargo de las tareas de cuidado. En el plano laboral, la situación es especialmente delicada: cerca del 60% de las personas se encuentra desocupada y una porción significativa de quienes trabajan lo hace de manera informal o en actividades de subsistencia. El empleo registrado aparece como una excepción, lo que impacta directamente en los ingresos y en el acceso a derechos básicos.

 

En materia de salud, el relevamiento indica que casi ocho de cada diez personas no cuenta con cobertura médica y depende exclusivamente del sistema público. Si bien muchos lograron realizar controles en los últimos años, persisten dificultades para acceder a una atención regular y sostenida.

 

La alimentación emerge como el indicador más alarmante. El 73% de las familias no logra garantizar cuatro comidas diarias y el consumo de alimentos esenciales, como carnes, frutas y verduras, resulta insuficiente y discontinuo. Esta situación se ve agravada por el aumento del costo de vida y la inestabilidad laboral.

 

Más de la mitad de los hogares percibe la AUH y una proporción relevante accede a la Tarjeta Alimentar. Además, en uno de cada cinco hogares viven personas con discapacidad o adultos mayores jubilados que requieren mayor acompañamiento.

 

“El relevamiento confirma lo que vemos a diario en el territorio: la desigualdad se profundiza en los barrios más alejados. Estos datos son fundamentales para planificar políticas públicas basadas en la realidad y no en discursos”, sostuvo García, quien reclamó un Estado municipal con mayor presencia en cada barrio.

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