El intendente aseguró que regresó al Ejecutivo municipal para poner el foco en la inseguridad, pero su aparición en la foto difundida por el PRO bonaerense, junto a otros jefes comunales, suma otra lectura: la necesidad de fortalecer el músculo político del partido de cara a las próximas elecciones.
Guillermo Montenegro volvió a la Intendencia esta semana con un argumento central: la inseguridad. Sin embargo, apenas retomó el cargo, su aparición en una fotografía difundida por el PRO de la provincia de Buenos Aires dejó abierta una pregunta incómoda: ¿el regreso responde exclusivamente a las urgencias de la gestión o también a la necesidad de reordenar la construcción política del espacio rumbo a 2027?
La imagen no fue una publicación más. Bajo el lema “¡Hay equipo!”, el partido reunió a sus intendentes para mostrar cohesión, presencia territorial y capacidad de gobierno. “Tenemos intendentes que conocen el territorio, escuchan a sus vecinos y trabajan todos los días para hacer crecer sus ciudades”, señalaron desde el PRO bonaerense.
El mensaje fue todavía más explícito al plantear el horizonte electoral: “Con su fuerza, experiencia y compromiso, tenemos todo lo necesario para recuperar la provincia. Donde gobierna el PRO, la gente vive mejor”.
En ese contexto, la presencia de Montenegro adquiere una dimensión que excede los límites del municipio. El jefe comunal de Mar del Plata es una de las figuras con mayor peso institucional del partido en la provincia y su regreso lo vuelve a colocar al frente de uno de los distritos más relevantes del mapa bonaerense.
Montenegro explicó su vuelta en función de la inseguridad, una de las principales preocupaciones de la agenda local. Pero la foto partidaria permite observar otra cara de la decisión: el PRO necesita intendentes en funciones, referencias territoriales y dirigentes capaces de sostener su estructura política de cara al próximo turno electoral.
Así, mientras la gestión aparece como la justificación pública del regreso, la construcción política empieza a ocupar su propio lugar en la escena. La pregunta es si la inseguridad fue el único motivo para volver o si 2027 también tuvo algo que ver.