Fue realizada por estudiantes de Ingeniería Pesquera. Busca mejorar la eficiencia y sostenibilidad de los procesos productivos mediante una evaluación colaborativa entre la universidad y la industria.
En un evento celebrado en la planta procesadora de la empresa Solimeno, se presentó el Mapa de Valor para el proceso de elaboración del Filet de Merluza Interfoliado. Esta presentación fue el resultado de una visita realizada el 23 de mayo para estudiar las capacidades de la planta.
El propósito del encuentro fue evaluar el análisis del flujo de información y materiales, y proponer mejoras en eficiencia y sostenibilidad, desarrolladas por los estudiantes de la UTN Axel Parra y Téc. Anabella Herrera de la materia “Programación y Control de la Producción” de la carrera de Ingeniería Pesquera en la Facultad Regional Mar del Plata.
Fundamentación
En el ámbito de la educación en ingeniería, la innovación pedagógica es crucial para formar profesionales capaces de enfrentar los desafíos de la industria contemporánea. La materia “Programación y Control de la Producción” es esencial para desarrollar competencias en la gestión eficiente de procesos productivos en términos de capacidad, rendimiento y sostenibilidad. Una herramienta clave del programa es el Mapa de Valor (Value Stream Mapping, VSM), que permite visualizar y analizar el flujo de materiales e información en un proceso productivo, identificando áreas de mejora para optimizar recursos, reducir desperdicios y mejorar tiempos de procesamiento.
Metodología Colaborativa
La innovación educativa presentada propone una metodología colaborativa que involucra una evaluación conjunta entre la cátedra universitaria y los directivos de la empresa. Los estudiantes llevan a cabo un relevamiento y estudio de un proceso productivo para identificar propuestas de mejora. Esta iniciativa enriquece el aprendizaje teórico-práctico mediante la interacción directa con el entorno industrial, facilitando una comprensión más profunda y aplicada de los conceptos de programación y control de la producción.
El enfoque innovador se centra en dos fases clave: la descripción de la situación actual y la proyección del estado futuro del proceso productivo. En la primera fase, los estudiantes, guiados por los docentes, realizan un relevamiento detallado de los procesos productivos en colaboración con los directivos de la empresa. Este ejercicio permite aplicar conocimientos en un contexto real, identificando cuellos de botella, ineficiencias y oportunidades de mejora. La segunda fase implica la elaboración de propuestas para el estado futuro del proceso, basadas en el análisis integral de la información recopilada. Este proceso colaborativo asegura que las soluciones propuestas sean viables y alineadas con las necesidades y objetivos estratégicos de la empresa.
Beneficios de la Innovación Educativa
La implementación de esta innovación educativa ofrece varios beneficios. Primero, fomenta un aprendizaje activo y significativo, donde los estudiantes no solo adquieren conocimientos teóricos, sino que también desarrollan habilidades prácticas y competencias transversales, como el trabajo en equipo, la comunicación y el pensamiento crítico. Segundo, fortalece la vinculación entre la universidad y la industria, promoviendo la transferencia de conocimientos y tecnologías y contribuyendo al desarrollo sostenible y competitivo del sector productivo.
La integración de una evaluación conjunta entre la cátedra universitaria y los directivos de la empresa en el estudio del Mapa de Valor representa una actividad significativa para la materia “Programación y Control de la Producción”. Esta metodología no solo enriquece el proceso de enseñanza-aprendizaje, sino que también facilita la aplicación de conocimientos en contextos reales, fortaleciendo la formación de ingenieros altamente capacitados y preparados para afrontar los desafíos emergentes del mundo industrial.